Pandilleros de la MS-13 en espera de veredicto

La jueza Deborah K. Chasanow de la corte federal de Greenbelt, Maryland todavía se encontraba este martes en la última etapa de los argumentos iniciales a más de un mes que inició el juicio de los pandilleros de la Mara Salvatrucha (MS-13) Israel Ramos Cruz y Santos Maximino García.

“Mañana [miércoles 11] entraremos en los argumentos finales de estos dos casos”, señaló Chasanow antes de iniciar un receso al medidodía del martes, donde los dos acusados estuvieron presentes sin los uniformes de presidiarios ni las esposas en sus manos o en cualquier otra parte del cuerpo.

De ser encontrados culpables Ramos Cruz, alias “Tailor” —un ex sargento del ejército salvadoreño— y Santos Maximino “Curly” García, ambos salvadoreños de 30 años, podrían enfrentar una pena de cadena perpetua.

A ambos se les acusa de haber cometido ocho asesinatos en Maryland y uno en Virginia, pero también enfrentan cargos por el uso de armas cortantes y de fuego, intento de asesinato y agresiones a mujeres jóvenes como parte de un ritual de iniciación que acostumbran las pandillas juveniles.

Según los documentos leídos en la corte por la jueza Chasanow todos los hechos sucedieron entre los años 2001 y 2006.

“Mataban por disciplina y por mantener sus posiciones en el grupo a que pertenecían”, señaló Chasanow quien por una hora describió detalladamente los cargos.

Ramos Cruz y García también enfrentan cargos por agresiones a pandilleros rivales y a un miembro de su mismo grupo en El Salvador, secuestro, robo, obstrucción de justicia e intimidación de testigos.

Sin embargo, para Concepción Ramos Cruz, hermana mayor de Israel le parece increíble que su hermano haya cometido todos los crímenes de los que se le acusan.

“Si es cierto que él hizo eso no me explico cómo pudo suceder porque él era un hermano y un hijo ejemplar”, señaló la hermana quien además considera que ella “también fue madre y padre para su hermano”, por ser la mayor y porque ella le ayudó mientras crecía, ya que su padre murió cuando eran pequeños y su madre padeció de una enfermedad por largo tiempo.

“Espero que al final se haga la voluntad de Dios y si lo van a condenar pues lo iré a visitar cuando pueda, porque me imagino que lo trasladarán desde Upper Malrboro, que es donde ahora se encuentra y lo visito casi todos los sábados”, apuntó Concepción mientras se secaba las lágrimas.

 

{jcomments off}

You must be logged in to post a comment Login