Latinos y Barack Obama

En la polémica extrema

de Roland Roebuck contra Lic. Fernando Lemus es muy importante reconocer que

dentro los dos puntos de vistas sobre el candidato presidencial Barack Obama hay

un lugar donde reside la verdad.  El Señor

Roebuck y el Lic. Lemus expresaron sus opiniones  sobre unos temas que son muy complejas para discutir

en una manera tan superficial en el contexto histórico norteamericano. 

En su artículo el

Sr. Roebuck no menciona que latinos han votado históricamente por candidatos afroamericanos

en todas las ciudades principales de Estados Unidos.  Los alcaldes sobresalientes como Harold

Washington (Chicago), David Dinkins (Nueva York), Andrew Young (Atlanta) y Tom

Bradley (Los Angeles) fueron respaldados por la población latina. 

En el estado de

Barack Obama, lideres latinos como el congresista por Illinois, Luis Gutiérrez,

le ha prestado su apoyo muy públicamente. 

La verdad es que la mayoría de los alcaldes afroamericanos llegaron a

sus puestos por el empuje del voto latino. 

El análisis

racial del Sr. Roebuck sobre la falta de apoyo electoral para Barack Obama no corresponde

con lo que ha pasado históricamente.  Los

líderes políticos latinos y afroamericanos han formado coaliciones cuando les

conviene a las dos comunidades.   

Pero también hay líderes

afroamericanos que han tomado posiciones xenófobas contra la población latina que

causa tensión entre las dos comunidades. 

La percepción errónea de muchos afroamericanos es que los latinos les

están quitando trabajos que deben ser de ellos.  

La consecuencia

de esta propaganda de grupos derechistas y la prensa causa mucha fricción

dentro la comunidad latina y a la misma vez muchas actitudes prejuiciosas

contra los afroamericanos.  Los afroamericanos

han tenido esta misma fricción con otras comunidades inmigrantes de Africa y el

Caribe que residen en Estados Unidos.  La

verdad es que hay mucha ignorancia histórica entre las comunidades latinas y afroamericanas.

El artículo del Sr.

Lemus refleja la frustración de sentirse víctima en una comunidad latina que no

tiene mucho poder—-no somos blancos en el contexto anglosajón y a la misma

vez acusados como racista de compatriotas afrolatinos que están exigiendo que

los reconozcan como parte de la comunidad latina.  El Lic. Lemus se lanza a los afroamericanos sin

poder ampliar el contexto histórico de este país que es basada en la supremacía

blanca y con pretensiones de que ha surgido un tipo de supremacía negra.

El Sr.

Roebuck  sarcásticamente se refiere a un

estado  psicológico donde hay latinos inmigrantes

que quieren colarse como “blancos” en esta sociedad y a la misma vez rechazando

su africanidad o sus antepasados indígenas. 

Creo que esto se

puede describir mejor como un proceso donde se asimila los valores culturales

del norteamericano blanco. Roebuck nos quiere convencer que un voto para Hilary

Clinton es un voto para la supremacía blanca. 

Yo voté por Barack Obama pero no pondría a los Clintons en esa categoría

especialmente po la contribución que han hecho para el adelanto de los pueblos afroamericanos.

Es verdad que muchos

latinos vienen de países donde la contribución africana a la civilización

mundial se ha borrado por completo de la historia.  Esto ha resultado en la marginalización de poblaciones

afrolatinas en las Américas y el subdesarrollo de millones de personas que

viven en condiciones donde no tienen acceso a la educación, empleo y

oportunidades económicas. 

Lo que el Sr.

Roebuck implica es que el latino no debe tomar decisiones en base a un estado

psicológico  que no tiene sentido común y

votar por sus intereses que benefician al país en total.  Lemus, por otro lado, describe la realidad latina

en ciudades urbanas donde los gobiernos municipales son controlados por afroamericanos

y son los que toman decisiones diarias determinando si los latinos pueden

recibir beneficios de salud, educación, ayuda económica, trabajo. etc.  La pregunta clave es, ¿qué beneficio puede

traer Barack Obama a la comunidad latina que Hilary Clinton no puede ofrecer? 

La percepción de

la gran mayoría de latinos en este país nació años después de la lucha por los

derechos civiles donde los afroamericanos encabezaron estos movimientos.  Pero tampoco se reconoce la contribución

Latina en estos movimientos cuando teníamos que ir a escuelas segregadas y

no  teníamos oportunidades de igualdad en

esta sociedad.

¿Recuerdan a César

Chávez?  Esta generación inmigrante no

tiene la menor idea de la historia de lucha por los derechos civiles.  No entienden las reacciones antilatinas en

este país y se preguntan “¿por qué esto me está pasando a mí cuando lo que

vengo es a trabajar?”

Se le agradece a

esta población afroamericana las contribuciones históricas pero cuando un joven

latino de piel clara se le dice que tienen que esperar su turno para adelantarse

económicamente pues ahí donde viene el resentimiento. El Sr. Roebuck como afrolatino

no tiene que explicar la falta de melanina en la piel y la confusión que causa

cuando uno no es suficientemente negro en la realidad de estas ciudades

urbanas. ¿Que me dices cuando sectores de la comunidad afroamericana preguntaron

si Barack Obama era suficientemente negro? 

¿Y que me dices de los afroamericanos que no respaldan el Sr.

Obama—son ellos traidores a la raza negra?

Si el propósito

del artículo de Roebuck es forzar la agenda afrocéntrica necesitamos  educar al pueblo latino, de todas razas, la

importancia de reconocer el impacto negativo que la supremacía blanca o racismo

ha tenido en todos los sectores de la comunidad latina.  

El reconocimiento

de este tipo de psicosis es el primer paso para que el latino, blanco, mestizo,

indio y negro se recuperen de esta enfermedad.  Porque todos hemos sido afectados.  El tipo de análisis político del Sr. Roebuck y

Lemus carece la magnitud sociológica y psicológica del problema que

confrontamos como seres humanos. 

Necesitamos

ampliar este debate y no atraparnos  con

conjeturas personales.  Tenemos que

rechazar el racismo pero a la misma vez ser raza conciente cuando se analiza el

futuro del pueblo latino dentro del contexto norteamericano.  Finalmente, es la responsabilidad de todos votar

según nuestra conciencia y seleccionar el candidato que mejor articule y

resuelva los problemas de nuestra comunidad.

*  *  *  *  * 

Christopher

Rodríguez es autor del libro Latino Manifesto: A Critique of

the Race Debate in the U.S. Latino Community.

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