Cheney pide reconciliación en Irak

Madrid.- El vicepresidente de Estados Unidos, Dick Cheney, abogó el martes por la reconciliación nacional en Irak y aseguró que su país sigue comprometido con su misión de poner fin al conflicto en esa nación muslmana.

El llamado a la reconciliación del número dos de la Casa Blanca, quien concluyó este martes una visita de dos días a Irak, coincidió con una conferencia para aliviar diferencias entre los grupos políticos rivales, de la cual se retiró el principal bloque sunita.

El funcionario estadunidense visitó la ciudad kurda de Erbil, en el norte iraquí, donde se entrevistó con el líder del gobierno regional del Kurdistán, Massud Barzani, a quien pidió forjar una nueva relación estratégica entre Estados Unidos e Irak.

Cheney pidió a Barzani impulsar la aprobación de leyes que favorezcan la reconciliación iraquí, a lo cual el líder kurdo aseguró que “los kurdos iraquíes están comprometidos con la Constitución y seguirán desempeñando un papel positivo en el país”.

Ambos políticos conversaron sobre la situación general en Irak y de manera específica en la región kurda, aunque Cheney no mencionó los problemas con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), grupo separatista que lanza ataques contra Turquía.

Mientras el vicepresidente estadunidense llamaba a los kurdos a la unidad, en Bagdad se iniciaba una conferencia sobre reconciliación, que comenzó a deshacerse con el retiro del principal bloque sunita, el Frente del Acuerdo Iraquí.

Los sunitas, una minoría en Irak, están molestos porque los grandes conflictos del país siguen sin respuesta y denuncian ser marginados, por lo que buscan más representación política y una mayor participación en temas de seguridad.

El boicot por parte del Frente del Acuerdo Iraquí dejó claro que aunque Irak ya no está al borde de una guerra civil sectaria, aún hay profundas divisiones entre chiitas y sunitas, las principales sectas musulmanas de Irak, según reportes de prensa conocidos aquí.

El primer ministro iraquí Nuri al-Maliki dijo este martes en la conferencia que la nación se había recuperado de una violencia que amanezaba con una guerra civil y, aunque persisten algunas diferencias, “se logró la paz entre sunitas y chiitas”.

Horas antes de su encuentro con Barzani, el vicepresidente estadunidense, quien sin previo aviso llegó la víspera a Irak para marcar el quinto aniversario de la invasión que derrocó al régimen de Saddam Hussein, se reunió con los soldados de su país.

“Estados Unidos tiene la intención de completar su misión en Irak y no permitirá que el país se convierta en terreno de preparación de nuevos ataques terroristas”, dijo Cheney ante unos tres mil soldados en la base aérea de Balad, al norte de Bagdad.

El político estadunidense destacó la invasión que inició en marzo de 2003 como “una empresa exitosa” y comprometió a al-Maliki el “indudable apoyo” de Washington.

“No tenemos la intención de abandonar a nuestros amigos o de permitir que este país (.) se convierta en terreno de preparación para nuevos ataques”, dijo y reiteró que una salida militar prematura socavaría los logros en seguridad.

– NOTIMEX

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