Miles en el Vaticano con afán religioso y turístico

Por Andrés Beltramo Alvarez

Ciudad del Vaticano.- La familia Marín, de México, aprovechó las vacaciones de Semana Santa para visitar España y dar “un salto hasta Roma” con el propósito turístico pero también religioso de conocer El Vaticano.

Hasta la plaza llegó desde el balneario mexicano de Cancún, en Quintana Roo, la familia Marín, encabezada por Fidel Marín, de 50 años, quien dijo a Notimex que su visita a la capital italiana respondía a una motivación turística pero también religiosa.

Se declaró un católico cuya “ilusión” era conocer el lugar donde se inició la Iglesia para fortalecer la propia fe.

“Al ingresar a la basílica impresiona ver el Espíritu Santo, nuestro motor y guía que nos impulsa siempre a salir adelante; (estar aquí nos invita) al recogimiento, a tratar de vivir la pasión de Cristo, vivirla y sentirla desde El Vaticano”, agregó.

Por el contrario su hijo, Javier Marín, dijo sentirse movilizado principalmente por una razón comercial y artística, aunque no negó ser católico y vivir “un poco el sentimiento religioso” mostró una actitud diferente a la de su papá.

Sostuvo que, a diferencia de México, en Roma los oficios religiosos se mezclan con el turismo pese a mantenerse siempre un sentimiento de respeto porque –ponderó- “al final, seas de la religión que seas, debes tener respeto hacia Dios, incluso si eres ateo”.

En Semana Santa el Vaticano se convierte en el centro de atracción de miles de turistas de todo el mundo que llegan a Roma para visitarlo, muchos movidos por su fe y otros sólo por turismo comercial.

La emblemática Plaza de San Pedro en los días santos sirve de improvisado “restaurante” para turistas que saborean trozos de pizza sentados en sus escalinatas así como de “anfiteatro” al aire libre donde guías ofrecen lecciones históricas en diversas lenguas.

La fila de ingreso a la Basílica Vaticana por momentos se extiende varios cientos de metros alrededor de la plancha asfáltica, sobre todo cuando jóvenes asiáticos o ancianos anglosajones llegan todos juntos siguiendo a un responsable de grupo que los conduce.

Vendedores ambulantes de rosarios, medallas y toda clase de recuerdos religiosos permanecen en la “frontera” entre El Vaticano e Italia, al inicio de la Via de la Conciliación, desde donde ofrecen sus productos saludando en inglés e italiano, a veces también en español.

En este marco, el Vaticano afina los últimos detalles para la semana más cargada de ceremonias papales. El jueves por la mañana Benedicto XVI encabezará la “misa crismal” en San Pedro y por la tarde, en San Juan de Letrán, celebrará el rito de la última cena.

El Viernes Santo es el único día del año en el que no se tienen celebraciones eucarísticas, en cambio el Pontífice presidirá la adoración de la Santa Cruz y, después de las 21:00 horas local (20:00 GMT), encabezará el “Vía Crucis” en el Coliseo romano.

La noche del sábado se tiene programada la Vigilia Pascual en tanto en la plaza vaticana el domingo Joseph Ratzinger concelebrará la misa correspondiente a la Pascua a cuyo término impartirá la bendición “Urbi et Orbi” (a la ciudad y al mundo).

– NOTIMEX

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