Cubanos conmemoran la Semana Santa

Por Francisco Ramírez

La Habana.- Miles de católicos cubanos se preparan para celebrar la liturgia de Semana Santa, en la que autoridades eclesiásticas esperan una notable concurrencia a los templos y la celebración de procesiones públicas en varias diócesis del país.

En entrevista con Notimex, José Félix Pérez Riera, secretario de la Conferencia Episcopal, dijo que el pueblo católico cubano conmemora la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo “con una intensa devoción”.

Indicó que en esta ocasión, como en otros años, es cuando hay una presencia más nutrida en los templos, por ejemplo el Domingo de Ramos. Es el día que más personas acuden a la iglesia, incluso de los católicos no practicantes.

Dijo que ese es un día especial en el año en cuanto a afluencia de personas. También el Jueves Santo por el significado de la eucaristía, del sacerdocio católico cristiano.

El Viernes Santo en parroquias y comunidades se celebra el Vía Crucis, dijo, y recordó que el año pasado se destacó la procesión efectuada en La Habana Vieja, “que fue muy numerosa y participada con gran devoción” por una multitud de fieles.

El párroco de la iglesia de Santa Rita, en el oeste de la capital, explicó que también se celebran los oficios de la Pasión del Señor, su muerte en la cruz.

“La noche del jueves al viernes se hace la Hora Santa. Y la gran fiesta cristiana es la vigilia pascual, la noche del sábado, con el bautismo de los catecúmenos”, o sea de los adultos que se han preparado para recibir los sacramentos de la iniciación cristiana.

Pérez Riera señaló que en la colonial urbe de Trinidad “hay una devoción muy importante al Cristo de la vera cruz” que se ha vuelto tradicional y en la que participa mucha gente.

En Camaguey, en el centro-oriente de la isla, existe la tradición de una procesión con el cuerpo de Jesús yacente desde la iglesia de La Merced hasta la catedral, que repiten el Domingo de Pascua, “y va mucha gente”.

El sacerdote comentó que después de la visita del fallecido Papa Juan Pablo II a Cuba, del 21 al 25 de enero de 1998, “hubo un aumento notable de feligresía pero que llegó a tener su meta, su cúspide y ahí quedó”.

Sin embargo, aseguró que tampoco ha habido una disminución “ni un crecimiento espectacular y permanente porque eso no ocurre en ninguna parte del mundo”.

Dijo que en su parroquia no ha percibido disminución de fieles, excepto los que emigran, “un acontecimiento permanente, muy lamentable para la iglesia y para la sociedad, que muchos de sus hijos preparados estén siempre con el gran deseo de emigrar”.

Pérez Riera desvinculó el mensaje que quiere transmitir la Iglesia en la próxima Semana Santa católica de la reciente visita a la isla del cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado del Vaticano, que conmemoró el décimo aniversario del viaje de Juan Pablo II.

“El mensaje principal que quiere transmitir la Iglesia no depende de una coyuntura de un visitante; es el mensaje de que Cristo ha muerto en la Cruz por nuestros pecados, él es nuestro Salvador y ha resucitado”.

“En la Semana Santa no habrá otro contenido que pueda sustituir a este”, apuntó al saludar sin embargo la evocación de Bertone sobre una eventual visita a la isla del Papa Benedicto XVI.

Las procesiones religiosas, como actos de expresión pública de la fe en las calles de las ciudades se reanudaron poco antes de la visita de Karol Wojtyla, así como fue restablecido en la isla el feriado de Navidad el 25 de diciembre.

Ello ocurrió después de varias décadas de suspensión por el áspero conflicto que enfrentó a la jerarquía católica y el gobierno socialista de Fidel Castro en los años 60 del siglo pasado.

Sacerdotes opuestos al carácter ateísta del nuevo régimen (eliminado en la década del 90 del siglo pasado) fueron expulsados del país y la iglesia se atrincheró en los templos.

El diferendo alcanzó su clímax cuando el gobierno acusó a varios curas de contrarrevolucionarios por su respaldo o presencia en una brigada de exiliados a

You must be logged in to post a comment Login