Recuerdan salvadoreños a Jesucristo con Vía Crucis actuados

Por Arely Muñoz

San Salvador.- Los salvadoreños celebran la Semana Santa con una fuerte devoción religiosa, llena de coloridas flores y espectaculares alfombras de aserrín por donde recorre la procesión del Santo Entierro de Cristo.

La población, que en un 80 por ciento es católica, se vuelca a las calles en esta época para participar de actos litúrgicos y sobre todo, para asistir a los actos del Vía Crucis y el Santo Entierro que se organizan para el Viernes Santo.

Esta tradición religiosa se registra en todos los rincones del país, pero en las grandes ciudades y en la capital, el despliegue organizativo le imprime una mayor vistosidad.

Las representaciones actuadas del Vía Crucis se han convertido durante los últimos años más populares en este país, donde los fieles católicos muestran su fe con la participación, la cual aprovechan para “pagar” o agradecer un favor concedido.

Jóvenes, en su mayoría, cargan las pesadas cruces como una forma de participar del sacrificio por la humanidad que hizo “Colochos” (rizos) forma cariñosa como muchos se refieren a Jesús de Nazareth.

Con la misma devoción, cientos de personas trabajan para la procesión del Santo Entierro, donde en un féretro adornado con cientos de flores amarillas, blancas y moradas se exhibe la imagen del Nazareno, que recorre las calles cargado por un grupo hombres.

En San Salvador, la Catedral Metropolitana y la Iglesia El Calvario son el sitio de reunión de miles de fieles, que acuden además a la llamada procesión del Silencio el Jueves Santo, que representa el momento de oración que hizo Jesús después de la Ultima Cena.

Bajo el ardiente sol de esta época del año, niños, jóvenes, adultos y personas de avanzada edad llegan a la procesión y rezo Vía Crucis que preside el arzobispo capitalino Fernando Sáenz Lacalle.

Los párrocos y las comunidades preparan con anticipación estas celebraciones, de donde destaca la escogencia de quienes cargan la urna del Santo Entierro, que en su mayoría son personas destacadas en la localidad o devotos que piden ser tomados en cuenta.

La música religiosa y las tradiciones alfombras que se elaboran sobre las calles ponen el toque final a la representación del Santo Entierro.

Terminado el Vía Crucis, cientos de jóvenes exhiben su don artístico al elaborar las espectaculares alfombras de aserrín o sal multicolor por donde pasará el Santo Entierro.

Las alfombras, que llevan distintos motivos en alusión a la Semana Mayor, llevan también inscripciones por la paz social o el cese de la violencia.

Los actos son celebrados con mucho fervor y majestuosidad también en la occidental ciudad de Sonsonate, a unos 55 kilómetros de la capital, donde cientos de turistas son atraídos por las actividades que organizan las parroquias.

Para el sacerdote de la Arquidiócesis de San Salvador, Héctor Maldonado, desde el punto de vista histórico, tradicional y participativo “no hay duda que Sonsonate es como ir a Antigua Guatemala”, donde la religiosidad se manifiesta con esplendor.

En esa ciudad existe una “gran tradición de cofradías, mucha gente está inscrita en ellas o simplemente va a participar”, comentó el religioso en diálogo con Notimex.

Según el párroco, muchos acuden por ver elementos folklóricos, sin embargo, no viven la parte espiritual, por lo que llamó a la feligresía a que donde quiera que se reúna, viva “el misterio pascual con Cristo”.

En Sonsonate la devoción de sus miles de habitantes es tan grande que la ciudad pone en rigor la prohibición de venta y consumo de licor.

Quienes cargan la urna fúnebre se visten riguroso morado y el paso que llevan es lento, mientras a su lado mujeres cargan la imagen de la Virgen María y de María Magdalena, lo cual genera un ambiente ceremonioso e impresionante.

El sacerdote explicó que el mensaje que la Iglesia católica busca trasmitir en la celebración “es que Cristo sigue siendo para nosotros el modelo de seguimiento de la voluntad de Dios”.

– NOTIMEX

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