Carta abierta a Carlos Monsiváis, Alain Sicard, Soledad Bianchi y Paulina Urrutia

Jurados del Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda 2008
Presente.-

De mi máxima consideración:

Con alegría nos hemos enterado que en los próximos días Uds. nos honrarán con su juicio para dirimir el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda, que otorga el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (CNCA), fundado en el gobierno del Presidente Ricardo Lagos.

Dicho premio ha sido instituido en la historia reciente de nuestro país para honrar las obras y trayectorias de los poetas iberoamericanos, al tiempo de servir para exorcizar fantasmas de épocas oscuras, en que la palabra poética era motivo de represión. Durante la dictadura en nuestros colegios y universidades, se enseñaba a un Neruda fragmentario, y hubo obras prohibidas. Sin mencionar la quema de libros.
Si pudieron ser allanadas, quemadas y saqueadas las casas de Neruda, con mayor razón lo fueron sus libros.

Hablo por la herida: como familiar de Neruda y escritor, fui observador privilegiado de cómo el fascismo cercena de la vida cotidiana toda forma de emancipación basada en el afecto, el asombro y la solidaridad. En mi propia biografía, puedo señalarles que tuve que conformarme con habitar la marginalidad y el ninguneo del sistema. Mi mujer, profesora de literatura, jamás pudo ejercer su profesión.
Todo por el imperdonable pecado de ser descendiente de Neftalí Reyes, el hermano menor de mi abuelo Rodolfo.

Es por estas razones vivenciales, que percibo al orden ético en su unción primordial como determinante para que la estética sea una luz, una voz, un abrazo que extiende sus dominios en el anonimato de los seres que perciben su propia individualidad y recogimiento, causa sine qua non para alimentar la esperanza de cambios en la condición humana.

Asumo pues estas palabras desde las certezas del afecto sostenido en las sombras de tiempos lejanos, que sin embargo también guardan una cuota de determinación a la hora de enfrentar a los miedos de los años del asco, campeando en las desoladas llanuras del alma nacional pisoteada. No olviden uds. que el primer acto de la resistencia civil a la dictadura se originó en el funeral de Neruda.

De un tiempo a esta parte la Fundación Pablo Neruda, ha sido dolorosamente herida en su prestigio por causa de su Presidente Vitalicio, el abogado Juan Agustín Figueroa Yávar, el que ha hecho uso y abuso del pecado capital de la soberbia, al tomar motu proprio la determinación de no ver sus contradicciones, hasta ganarse la odiosidad de gran parte de los escritores chilenos.

Jorge Edwards, es uno de los fastidiados por la mediocridad y renunció al directorio, para años mas tarde explicarnos por los periódicos, en forma cifrada a veces, y explícita en otras, el hastío que le provocaban personas sin ninguna calificación para dirigir la entidad cultural.
Volodia Teitelboim, quien tomó la determinación –con la que discrepo- de no hacer público su desagrado para no perjudicar la institución de su amigo poeta, fue otro de los grandes irritados.
En privado, en cambio, fue el primero en representarme las enormes contradicciones de la institución y en particular del Sr. Presidente. Solía Volodia citarme a su casa, para que le informara sobre algunos aspectos que por algún motivo no tenía claros, y fue lo que hice hasta poco antes de su muerte.

Pero no fueron los escritores quienes terminaron por fundar un nimbo indeseado de animadversiones y francos cuestionamientos al vitalicio y a la entidad que preside: fueron las acciones y dichos en que obcecadamente plantea pensamientos poco elaborados.
Veamos algunos ejemplos: en entrevista a la Revista del Campo (suplemento de El Mercurio), ante la pregunta acerca de qué elementos debería considerar una política indígena, responde:
La solución es muy larga y cara. Pasa fundamentalmente por las medidas necesarias para reciclar una parte muy importante de la población mapuche e incorporarla a la vida activa y productiva del país. En cuanto a las personas no reciclables, hay que pensar en alguna forma de subsidio de subsistencia, que no haga tan agudo el problema.

En cuerpo C4, también de El Mercurio (lunes 14/04/2003) largamente alaba las bondades de la Ley Antiterrorista, invocada para castigar a los responsables de la quema de una casa de su fundo, hecho que ha recibido la condena de diversos organismos de derechos humanos internacionales.
En la misma entrevista da otras muestras de intolerancia, al hacer notar con diversos matices su simpatía por que el estado aplique vías represivas para lograr neutralizar las reivindicaciones territoriales mapuches, contraviniendo la implacable lógica de que dichos movimientos indígenas se originan precisamente debido a la aplicación de la más brutal y genocida guerra que conozca la historia patria, llevada a cabo no por los españoles, sino por patriotas chilenos.
Entre líneas plantea que la Guerra de la Pacificación de la Araucanía se ganó por un estado de alcoholismo ancestral de los mapuches. Citando a Cornelio Saavedra, coronel a cargo de la incursión militar, dice: hay versiones y versiones. Cornelio Saavedra, en una de sus cartas dice que en la pacificación de la Araucanía gastó más aguardiente que pólvora.

Más adelante, ante la pregunta de que si a los mapuches fue más fácil enviciarlos que matarlos, responde: por esa vía fue definitivamente más simple. Esto de enviciarlos también es relativo, porque los mapuches desde siempre han consumido alcohol. Tenían bebidas alcohólicas dentro de su cultura. Efectivamente, el alcoholismo estuvo muy presente y sigue muy presente en el pueblo mapuche, y es una preocupación seria.

Sin embargo la desarticulación de la nación mapuche tiene estrecha relación al abuso del alcohol por la modificación de la graduación. Desde muy pocos grados y usado básicamente en fiestas y ritos, a un cambio sustancial en la graduación del alcohol utilizado como arma de dominación (hecho del que da cuenta Neruda en sus memorias). El mudai tiene una graduación semejante a la chicha o la cerveza, y el aguardiente una altísima graduación.
La cultura mapuche, es estudiada con atención, justamente por la coherencia y complejidad de su cosmovisión, que al revés de las torpes conclusiones del Sr. Figueroa, nos muestran cómo los mapuche pudieron tener una relación armónica entre ellos y con el planeta.
Por otro lado la relación estrecha entre pobreza y uso de drogas, es un añejo tema que al parecer ignora u omite el Sr. Figueroa. Que el enfermo sea o no un mapuche, es nada más que un detalle. Lo que verdaderamente es una constante, es la repetición de un modelo inhumano de explotación.

En el periódico La Nación (domingo 8/02/2004) todavía es más explícito: nunca hubo un acto de dominio por parte de los mapuches en esas tierras. Los mapuches eran un pueblo recolector y cazador que recorrían determinadas regiones, pero su cultivo agrícola era mínimo, eran tierras que estaban ocupadas sólo por bosques, pero no había una actividad de señor y dueño de los mapuches, eran usufructuarios de los frutos que recogían allí o de la cacería.
El delirante y torpe razonamiento antropológico, denota una arrogancia basada en conclusiones apresuradas, que desgraciadamente lo hermanan con discursos de líderes de Europa en llamas, justamente por la exacerbación de razonamientos muy similares.

Podríamos seguir, estimados amigos y amigas, pero no es el propósito sino describir someramente que este señor no representa a nadie del mundo de la poesía chilena y que este premio lo entrega el Gobierno de Chile, y no el señor Figueroa.
Les hago notar estos antecedentes, ya que deben uds. tener claros estos entresijos de nuestra vida ciudadana, que pueden llevarlos a cometer el lamentable error de solidarizar con la figura cuestionada del Sr. Figueroa, solo por el hecho de ser la fundación Pablo Neruda patrocinadora oficial del evento.
Sabemos que en ocasiones anteriores, ha sido él quien ha informado a los galardonados de sus condecoraciones, y al gobierno le ha parecido el hecho más normal del mundo.
Sabemos también que uds. entregarán su veredicto a la prensa, el día 14 de marzo, en la casa La Chascona, la misma casa que fuera incendiada y saqueada por orden de Pinochet.
Cuando solía pernoctar en esa casa, Matilde me manifestaba su orgullo al mostrar el renacimiento de esta casa, a partir de ver un brote que nació del muñón de un árbol quemado.
Son otras las llamas de este incendio, aunque sus llamas sean igualmente destructivas.

Uds. quizás saben que a la muerte de Neruda, su legado físico, quedó en manos de sus hermanos Rodolfo y Laura, y su viuda Matilde. Luego la viuda dona su porción a la Fundación, por lo que jurídicamente la institución se origina en el hecho de la voluntad testamentaria de Matilde, no de Neruda.
En esta condición de herederos consanguíneos, tomamos control sobre la marca Pablo Neruda, y nos querellamos contra una cadena de hoteles que han hecho uso y abuso de un derecho que todas las leyes y constituciones del mundo contemplan.
Es indudable que el legado material del poeta no tiene el propósito de que entidades comerciales hagan lucro con derechos que no les pertenecen.
Siendo una verdad de perogrullo, nuevamente nos ha sorprendido el Representante de Pablo Neruda en el planeta: él; un director de la fundación y miembro de su staff (Jorge del Río); un exdirector ejecutivo y el actual director ejecutivo, se presentaron al tribunal para testificar que la Fundación Pablo Neruda, autorizó el uso comercial del nombre Neruda para ser utilizado en dichos hoteles.
Es decir, cuatro miembros del directorio de la fundación, se presentaron al tribunal a testificar que efectivamente ellos han autorizado el lucro comercial de una empresa, ignorando a los herederos consanguíneos. Aquí estamos hablando de hechos recientes, el primer comparendo fue recién el 3 de marzo del presente año.

Los comuneros herederos del poeta, en un momento quisimos contribuir a la preservación del legado haciendo una venta a la fundación (15 de septiembre de 1987). Dicho inventario fue especificado el día siguiente y está referido a cuestiones muy específicas, en las que no figura ninguna otra cesión adicional.

De manera que si uds. pernoctan en este hotel, estarán adicionalmente siendo avales de quienes sentimos nos están usurpando un derecho que nos pertenece.
Pablo Neruda ha sido el primer intelectual chileno que planteó la necesidad de fundar una universidad mapuche, y en su legado poético ha manifestado sin ambages su solidaridad y simpatía con los indígenas de América.
Que por estos días la institución quede en entredicho, por las conductas privadas de una persona, es una situación que no puede dejarse pasar y entiendo será denunciada por grupos de escritores que sienten se les arrastra a una situación irritante: la de ser anfitriones de jurados amigos, como lo son uds., y que se premie a los poetas teniendo alguna ingerencia el Sr. Figueroa.

Nuestro apreciado Carlos Monsiváis, el año 2006, supo de la demanda de la familia de Juan Rulfo contra la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, siendo él un galardonado. En ese caso la disputa de la familia, dueña de la marca registrada, se molestó por las palabras despectivas del escritor español Tomás Segovia, ganador de la edición 2005, quien consideró que los logros literarios de Rulfo habían sido un “milagro”.
En nuestro caso, estamos siendo testigos de cientos de desafortunadas aseveraciones, que ofenden gravemente al personaje y al legado, lo que naturalmente derivará en tomar determinaciones en este sentido.

El día 30 de enero del presente año, Patricia Troncoso puso fin a una prolongada huelga de hambre de 112 días. Se trata de una líder mapuche-chilena que pedía unas cuantas modestas prerrogativas que tendría como prisionera que ha cometido un delito común. Sin embargo ella cumple su condena por la observación de la Ley Antiterrorista creada por Pinochet, y reflotada por el Sr. Figueroa, por lo tanto las penas son más altas. El gobierno, esperó peligrosamente que Patricia ya estuviera al borde de la muerte para finalmente aceptar sus demandas.

Sin embargo en un film de la directora María teresa Larraín, El juicio de Pascual Pichun, Juan Agustín Figueroa exhibe en su currículum de hombre de bien, el ser Presidente de la Fundación Pablo Neruda.
Nuevamente, para mal de la institución y del legado del poeta, involucra en un mismo saco su vida privada y la poesía.

Mira las lanzas descansando.
Escucha el susurro del aire
atravesado por las flechas.
Mira los pechos y las piernas
y las cabelleras sombrías
brillando a la luz de la luna.

Mira el vacío de los guerreros.

No hay nadie. Trina la diuca
como el agua en la noche pura.

Cruza el cóndor su vuelo negro.

No hay nadie. Escuchas? Es el paso
del puma en el aire y las hojas.

No hay nadie. Escucha el árbol,
Escucha el árbol araucano.
No hay nadie. Mira las piedras.

Mira las piedras de Arauco.

No hay nadie, sólo son los árboles.

Sólo son las piedras, Arauco.

Todos entendieron que en las palabras del poeta este vacío estaba lleno de acechos, de pupilas que relegadas en las sombras veían como aparecían seres diferentes a ellos en los días fundacionales de la patria. Esto por cierto Uds. ya lo saben de sobra.
Hasta los niños lo saben.
Salvo uno.

Con afecto les saluda,

BERNARDO REYES
http://bernardoreyes2007.blogspot.com/

You must be logged in to post a comment Login