Recuerda El Vaticano a misioneros asesinados en 2007

Ciudad del Vaticano.- El Vaticano recuerda a 21 de sus misioneros asesinados en 2007, tres de ellos en México, en una Jornada de Oración y Ayuno organizada por el movimiento juvenil de la Obra Pontificia Misionera.

Esta iniciativa está dedicada a la memoria del arzobispo de San Salvador, Oscar Arnulfo Romero, asesinado el 24 de marzo de 1980 mientras celebraba una misa.

Según reportes de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos del Vaticano, durante el año pasado fueron asesinados un total de 21 misioneros católicos: religiosas, sacerdotes o seminaristas.

El documento apostólico reveló que, del total de decesos, siete se registraron en países de América Latina, cuatro en naciones de Africa, cuatro más en Asia y el mismo número en Oriente Medio, además de otros dos en Europa.

Los países que encabezan el documento son Irak con cuatro decesos, y le siguen México y Filipinas con tres cada uno; España, Sudáfrica y Colombia con dos; y Kenia, Brasil, Guatemala, Ruanda y Sri Lanka, con uno.

Si se considera que Oriente Medio es una región de Asia, ese continente resulta ser la zona del mundo más violenta con el asesinato de cuatro sacerdotes, tres diáconos y un seminarista, mientras en América Latina fallecieron seis sacerdotes y un religioso.

“México es la nación en la cual la Iglesia pagó un triple tributo de sangre con tres sacerdotes asesinados: Humberto Macías Rosales, Fernando Sánchez Durán y el misionero Ricardo Junious”, indicó el comunicado del dicasterio vaticano.

Sánchez Durán, quien fue secuestrado el 22 de julio de 2007, era párroco en el templo de Santiago Tlaltepoxco, en la localidad de Tepeji del Río, al norte de la Ciudad de México.

Las fuerzas del orden encontraron al religioso muerto por asfixia en un descampado. Era conocido por su empeño en favor de los jóvenes drogadictos, y luego de su muerte se descubrió que de la parroquia desaparecieron un auto, una computadora y un televisor.

Ricardo Junious fue encontrado en el interior de la casa de su parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, en el barrio de San Rafael de la capital del país, con las manos y los pies atados; murió por estrangulamiento y presentaba evidentes signos de tortura.

“Muy apreciado por su empeño misionero, por su celo pastoral y por la asistencia a los pobres, se había especialmente ocupado en contrarrestar el tráfico de droga y la venta de alcohol a los menores de edad”, indicó el reporte.

En cuanto a Humberto Macías Rosales, de 52 años, fue asesinado a balazos la noche del 1 de mayo frente a su domicilio en la ciudad de Aguascalientes, y el asesino se dio a la fuga.

El sacerdote fue inmediatamente socorrido y transportado a un hospital donde murió poco después. Párroco del templo de Nuestra Señora de la Luz, el sacerdote “era muy amado y apreciado por sus fieles debido a su intenso espíritu de servicio”.

En la lista destacan otros casos: un sacerdote y tres diáconos que fallecieron en su parroquia en Mosul (Irak), un presbítero que en Sri Lanka pereció a causa de una bomba y el de la hermana Anne Thole, quien murió quemada en un incendio en Sudáfrica.

La Congregación aclaró que la lista “nunca está completa” por falta de información de muchos casos y dijo que la relación de 2007 presenta tres decesos menos en relación a la de 2006 y cuatro menos en comparación con la de 2005.

NOTIMEX/

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