París expone los grabados de Goya, su obra

PARÍS (AFP) – Con la exposición “Goya grabador”, el Petit Palais, museo de Bellas Artes de París, muestra “la obra más íntima y personal” del pintor español, artista innovador que marcó las generaciones futuras y lúcido testigo de la historia de su país.

La obra grabada de Francisco de Goya y Lucientes (1746-1828) es esencial para comprender al artista y al hombre.

“Goya fue rápidamente un artista oficial que pintaba cuadros por encargo, pero en grabado jamás hizo una obra a pedido. El grabado es su modo de expresión más íntimo y más personal, en ellos expresa lo que es, su personalidad, el mensaje que quiso dejar, su propósito de artista”, que fue siempre el de ser testigo, explica a la AFP Maryline Assante di Panzillo, conservadora del Petit Palais y una de las curadoras de la exposición.

Goya grabó como pintor, como artista de una modernidad inusitada para su época, y se amparó de todas las nuevas técnicas. Pero no vacilaba en retrabajar la plancha con bruñidor para darle luz o obtener efectos, como lo muestran obras presentadas en la exposición desde el dibujo inicial hasta las pruebas de edición difinitivas, o en posar sobre un caballete las piedras de las litografías realizadas al final de su vida, utilizando lápiz y rascador como si fueran pinceles.

La exposición reúne más de 280 obras, entre las cuales varias estampas inéditas, pruebas de estado y planchas originales, procedentes en su mayoría de colecciones francesas, entre ellas la propia del Petit Palais, completadas con préstamos procedentes de España y de Estados Unidos.

El recorrido es cronológico, y cada una de las salas (El artista y sus maestros, Los Caprichos, Los Desastres de la Guerra, La Tauromaquia, Los Disparates, Las Litografías, La Influencia de Goya en los artistas franceses) se acompaña con una introducción histórica.

La primera sala está dedicada a las influencias de Goya, con varios grabados de Rembradt y Tiépolo contrapuestos a los suyos, y las copias en grabado que el maestro aragonés hizo de los cuadros de Velázquez, entre éstos una prueba de estado de “Las Meninas”, que nunca fue editada.

“Lo interesante de estas copias es que no son reproducciones, Goya reinterpreta las pinturas de Velázquez”, señala Assante di Panzillor, poniendo por ejemplo el retrato del príncipe Baltasar Carlos, en el que Goya reequilibra la profundidad del cielo, suprime los árboles para hacer un paisaje más acorde con el de Castilla y, sobre todo, pone en el rostro del príncipe facciones que tienen ya su inconfundible estilo.

Sigue la sala de “Los Caprichos”, en las que se muestran un conjunto extraordinario de estampas, álbums y pruebas, entre ellas una hoja de doble faz única en el mundo, que fue prestada para la ocasión por la Bibiliteca Nacional de España.

En ellos hay denuncias precisas de personajes que en la época eran por todos reconocibles, y también de los prejuicios y los males de la sociedad española. “Pensamos que fue eso lo que quiso hacer Goya, ser un verdadero testigo de su época”, agrega la curadora.

La estampa “El sueño de la razón produce monstruos” es característica del “mensaje de Goya, y también de la mala compresión de su obra en el siglo XIX”, señala, explicando que el artista dormido en su mesa de trabajo, rodeado de monstruos surgidos de su imaginación, “es realmente una advertencia: si se duermen las luces de la razón, los monstruos del obscurantismo surgirán”.

“Pero en el siglo XIX esa estampa fue presentado como un elogio del inconciente, de la subjetividad. En nuestra opinión, que es la de la mayoría de los especialistas españoles, su objetivo era el primero, la denuncia”, recalca.

En la sala de “Los desastres de la Guerra”, en los que Goya pintó los horrores de la guerra de la Independencia, la voluntad de atestiguar del artista es simbolizada por el título de uno de sus grabados, “Yo lo vi”.

La exposición permite apreciar la diferencia entre las copias de estado impresas por Goya (“Los desastres” nunca fueron editados en vida del artista) y las copias posteriores.

“La Tauromaquia”, “Los Disparates” y los últimos trabajos en Burdeos, completan el recorrido de obras del Goya, antes de la última sala, en la que se muestra su influencia en los artistas del siglo XIX, con obras de Delacroix, Manet u Odilon Redon.

La exposición “Goya grabador” estará abierta al público hasta el próximo 8 de junio.

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