Multitud apoya a Kirchner que ruega poner fin a huelga agraria en Argentina

BUENOS AIRES (AFP) – La presidenta argentina Cristina Kirchner rogó el martes a los agricultores en huelga levantar los bloqueos en las rutas y restablecer el suministro de alimentos a todo el país, en un dramático mensaje ante una multitud que la apoyó en la histórica Plaza de Mayo.

“Les ruego encarecidamente que dejen pasar los alimentos para el pueblo, que dejen pasar los insumos para las fábricas, que dejen pasar las mercaderías para los comercios”, dijo de viva voz Kirchner, al cumplirse 20 días de una rebelión fiscal de productores de la rica pampa húmeda y otras regiones agrícolas.

Kirchner pidió a los huelguistas que “no agravien más al pueblo” con la protesta y los exhortó a respetar la autoridad surgida del voto popular que la proclamó jefa de Estado en octubre de 2007.

En uno de los más duros párrafos de su mensaje, la presidenta comparó a las organizaciones rurales en rebeldía con los sectores que “hicieron el lock-out patronal en febrero de 1976, antes de que el país viviera la tragedia del golpe más terrible”, en referencia a la dictadura instalada aquel año.

“¡Fuerza Cristina, no aflojes!, gritaba la multitud, convocada por el gubernamental peronismo, mientras portaban cartelones que condenaban a “la oligarquía terrateniente”, “los grandes grupos económicos y financieros” y “los golpistas de la dictadura (1976-1983)”.

En un país que reedita antiguas antinomias como “ciudad o campo” y “oligarquía o pueblo”, la mandataria apareció en el palco junto con su marido, el ex presidente Néstor Kirchner (2003-2007) y dijo: “No los voy a traicionar”.

“No perdamos esta oportunidad histórica. Estamos viviendo el período de crecimiento más fructífero en 200 años”, dijo la mandataria, que hace 20 días ordenó un severo plan de impuestos móviles a las exportaciones de soja.

Los tributos a la soja y el girasol representan unos 10.000 millones de dólares anuales, frente a un cálculo global de la cosecha de unos 24.000 millones, lo que es resistido a toda costa por el campo.

El Gobierno anunció esta semana otra reforma que intenta atenuar aquella medida, al otorgar subsidios y créditos para aliviar la situación fiscal de los pequeños agricultores, pero las entidades rurales ratificaron la huelga.

“Tengo el coraje y la valentía para llevar adelante el mandato popular, a pesar de una aparente fragilidad de mujer”, dijo sobre el desafío a su poder en 120 días de gobierno, tras ganar las elecciones con 45% de sufragios.

Decenas de miles de manifestantes hicieron una demostración de fuerza en la histórica plaza frente a la Casa Rosada (gobierno), con duras leyendas contra los huelguistas de activistas de la central obrera peronista CGT, junto con organizaciones piqueteras y de derechos humanos.

“¡Que se vayan, que se vayan!”, había proclamado la oposición en las marchas nocturnas la semana pasada, mientras golpeaba cacerolas en apoyo a los agricultores, con tractores y piquetes en resistencia a los impuestos.

En un país con un fuerte sector agrícola, la soja representa una tentadora renta que desató la lucha entre Gobierno y productores para decidir quién se queda con la parte de león.

Pero la rebelión de los agricultores, que tienen montados unos 400 piquetes en las rutas, ha tomado un giro político, pues el gobierno reflotó el lenguaje usado contra antiperonistas y golpistas, popularmente llamados “los gorilas”.

La presidenta también hizo mención a “aquel país del pasado donde pocos gozaban de todas las riquezas, mientras otros sufrían o morían”.

Organizaciones progubernamentales recordaban la prohibición del peronismo y la represión a sus activistas, incluso con fusilamientos, después del sangriento golpe de Estado que derrocó al presidente Juan Perón en 1955.

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