Brasil celebra el cine documental con un festín de temas y estilos

SAO PAULO (AFP) – El género documental, supuestamente una mirada neutral del mundo pero que desde Michael Moore, YouTube y la televisión “reality” se tornó mucho más personal, muestra en Brasil una nueva tendencia con sus realizadores involucrados en los temas elegidos.

La 13 edición del festival de cine documental “E tudo verdade” (Es todo verdad), que se realiza hasta el 6 de abril en Sao Paulo y Rio de Janeiro simultáneamente, exhibe 138 producciones brasileñas e internacionales, entre las cuales destacan los filmes experimentales.

Aún así, hay espacio para documentales más convencionales, como “Darfur Now” que muestra la crisis de Sudán desde una perspectiva de Los Angeles. El actor Don Cheadle es el productor y dirige brevemente su cámara a su amigo George Clooney con quien comparte su preocupación por la crisis humanitaria sudanesa.

A su vez, desde Francia, un filme retrata la realidad de las mujeres que esperan para ver a sus maridos presos en “Au coté” (Al Lado); desde China una mujer recuerda la Revolución Cultural de 1949 en “Fengming: memorias de una china”; y desde Rusia se habla de la periodista Anna Politkovskaya, asesinada en Moscú en 2006 en “Anna, siete años en el frente”.

La diversidad de documentales, una selección de los cuales se proyectará en abril en otras ciudades brasileñas (Brasilia, Recife, Bauru y Caxias), genera largas colas.

“Creo que los documentales son como las noticias que no aparecen en los diarios. Dan un punto de vista diferente”, comenta Rodrigo Elias de Oliveira, interesado en filmes latinoamericanos, especialmente en los argentinos.

Este dentista de 33 años seguramente vea “Puerta 12”, un documental sobre un episodio trágico para el fútbol argentino, cuando el 23 de junio de 1968 una gresca nunca aclarada entre dos clubes rivales, River Plate y Boca Juniors, terminó con 71 muertos y 100 heridos.

El mexicano “Siete instantes”, otro filme latinoamericano en competición, promete atrapar por su carga de ética y política, al recoger el relato de siete mujeres integrantes de la guerrilla urbana del Movimiento Tupamaro, que actuó en Uruguay en los años 1960 y 1970.

Pero, hasta ahora, los dos documentales que han dado más que hablar muestran a sus realizadoras inextricablemente involucradas con la temática que tratan.

La estadounidense Cindy Kleine estaba nerviosa antes de la primera exhibición en Sao Paulo de su película “Phyllis y Harold”, sobre su dominante padre y su adúltera madre, quien nunca le reveló a su esposo el largo romance extramarital que tiñó toda su vida.

“No pude terminar el filme hasta que mi padre murió”, explica Kleine.

Todo comenzó como una investigación para un filme de ficción, agrega, hasta que se dio cuenta de que la historia de sus padres era fascinante en sí misma. El proceso fue “una experiencia muy sanadora para mí”, dice.

Otra de las películas, “Operación Cineasta” (Operation Filmmaker) supone la misma empresa personal de otra realizadora estadounidense, Nina Davenport.

El filme cuenta el particular vínculo de Davenport con un joven estudiante iraquí de cine, quien deja una Bagdad sumida en la guerra para trabajar en una cinta de ficción en Europa, con lo cual termina reflejando la difícil relación de Estados Unidos e Irak.

Para el fundador y director del festival, Amir Labaki, hubo un impulso en el género documental al asumirse variados estilos, lo cual los vuelve prominentes en el mundo cinematográfico.

“Nunca antes los documentales influyeron en el mundo global de las artes y las ideas de manera tan fuerte”, afirma.

El festival incluye premios para cortos y largos en dos competiciones, una brasileña y otra internacional.

You must be logged in to post a comment Login