Los ‘Nuevos rostros del cine latinoamericano’, en el 20º Festival de Toulouse

TOULOUSE, Francia (AFP) – El cine mexicano, con tres películas premiadas, entre ellas “Cochochi”, que acumula el Gran Premio Flechazo y el Premio FIPRESCI de la ópera prima, fue el gran triunfador del 20º Festival Encuentros de Cines de América Latina de Toulouse, cuyo palmarés fue anunciado el sábado.

“Cochochi” fue codirigida por Israel Cárdenas y Laura Amelia Guzmán, esta última de origen dominicano aunque residente en México.

Filmada casi totalmente en lengua rarámuri, “Cochochi” es un cuento de trama sólo aparentemente simple, enmarcado en la agreste belleza del paisaje del noroeste de México.

Los personajes de la película son dos pequeños indios tarahumaras que, recién terminada la escuela primaria, son enviados por su abuelo a una aldea lejana para llevar medicamentos a un pariente. En el camino, a través de las montañas, se extravían y pierden el caballo que el abuelo les prestó para el viaje.

Tratando de encontrar el caballo, que creen robado, los niños inician un recorrido errático por la región, en la que los mensajes transmitidos por radio son a menudo la única manera de comunicación entre los habitantes.

Ese deambular en busca del caballo perdido se convierte en un viaje de iniciación, de descubrimiento de la solidaridad y de elección de vida.

Guzmán y Cárdenas filman con una veracidad y una ternura infinitas sus personajes, interpretados por actores no profesionales, entre ellos Evaristo y Luis Antonio Lerma Torres, hermanos también en la realidad, haciéndonos descubrir, al mimos tiempo que el aprendizaje de la vida de dos niños, una parte de la sociedad de México que es rara vez evocada por el cine del país.

El segundo galardón del Festival, el Premio Descubrimiento, fue otorgado ex aequo a dos películas mexicanas: “¿Dónde están sus historias?”, de Nicolás Pereda, y “Quemar las naves”, de Francisco Franco Alba.

“Quemar las naves” narra el enfrentamiento y los caminos divergentes que toman dos adolescentes tras la muerte de su madre, con la que vivieron en un mundo familiar totalmente cerrado en una ciudad provincial.

“¿Dónde están sus historias?”, basada en hechos reales, cuenta los esfuerzos de un joven para impedir que se venda el último terreno que su familia posee en su pueblo, en el que vive con su abuela enferma. En su empeño, viaja a México, donde se enfrenta a una sociedad hostil cuyos códigos desconoce.

El Premio del Público fue también para una primera obra, pero ésta argentina: “Agnus dei”, de Lucía Cedrón, película en la que la directora funde pasado y presente en una sola narración con admirable maestría.

En ella aúna dos momentos trágicos de la historia de su país: la represión de la junta militar a fines de los años 1970 y la crisis de 2002, cuando el país vivió una catástrofe económica, pero también decidió asumir el pasado y reabrir los procesos de los crímenes de la dictadura.

La película costarricense “El Camino”, de Ishtar Yasin Gutiérrez, denuncia de la explotación y la violencia que sufren los inmigrantes, fue premiada con el Rail D’Oc, que otorga cada año en este festival un jurado de cinéfilos.

En el capítulo documental, los premios fueron para Brasil y Colombia.

El Premio Signis del Documental fue para “Romance do vaqueiro voador”, del brasileño Manfredo Caldas, una sinfonía fílmica en honor de los hombres que construyeron Brasilia.

El jurado Signis decidió otorgar un premio especial a “Un tigre de papel” del colombiano Luis Ospina, crónica del fin de las utopías en el siglo XX y denuncia de la manipulación de la información a través de la historia del artista plástico Pedro Manrique Figueroa, pionero del ‘collage’ en Colombia.

Los premios del cortometraje fueron para la película franco-colombiana “Como todo el mundo”, de Franco Lolli (Premio Signis y mención especial Courtoujours) y la argentina “Hoy no estoy” de Gustavo Taretto (Premio Courtoujours).

Finalmente, la 13a sesión de Cine en Construc

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