Abre Papa debate sobre “Demonio mito o realidad”

Por Andrés Beltramo Alvarez

Ciudad del Vaticano, 7 Abr (Notimex).- “Demonio sí. demonio no” un silogismo que ha acompañado a la Iglesia Católica desde su fundación y que el Papa Benedicto XVI retomó, dando paso a un debate de múltiples hipótesis teológicas sobre su existencia.

En sus predicaciones el Papa ha sido claro al afirmar que el infierno existe, es real para quienes se alejan de Dios mientras los cristianos deben encabezar una “lucha contra el mal” en el mundo y en cada uno de los hombres.

En la religión católica el “ángel del mal” (Satanás, Belcebú o Mefistófeles) es un espíritu que encarna la negación de Dios y que, junto con otros seres sobrenaturales, tienta constantemente a los humanos para inducirlos a la perdición.

A lo largo de la historia la concepción cristiana ha identificado al infierno con la pena eterna para quien da la espalda a Dios e infringe sus leyes en tanto la figura diabólica, siempre descrita como un ser horroroso, es el personaje que promueve ese castigo.

En la Cuaresma apenas pasada el obispo de Roma habló públicamente sobre este tema en varias ocasiones. Primero el 7 de febrero cuando sostuvo un encuentro con un grupo de párrocos a quienes respondió preguntas abiertas.

“Cuando no se conoce el juicio de Dios, no se conoce la posibilidad del infierno, del fracaso radical y definitivo de la vida, no se conoce la posibilidad y la necesidad de la purificación”, estableció en esa oportunidad.

El domingo 10 de febrero, al presidir el rezo del Angelus en la Plaza de San señaló que vivir la Cuaresma significa “mirar a la cara al mal y disponerse a luchar contra sus efectos, sobre todo contra sus causas, hasta la causa última que es Satanás”.

Estas dos intervenciones reabrieron una discusión teológica iniciada ya en marzo de 2007 cuando al visitar la parroquia de Santa Felicidad e Hijos, mártires de Roma Ratzinger fue mucho más explícito.

“Jesús vino para decirnos que quiere que todos vayamos al paraíso, y que el infierno, del que se habla poco en nuestro tiempo, existe y es eterno para los que cierran el corazón a su amor”, dijo durante la homilía de una misa.

Algunos vaticanistas hicieron notar que estas apreciaciones se contrastaron con lo enunciado por Juan Pablo II en el verano de 1999 cuando en una serie de audiencias generales habló de ángeles, demonios y de la perdición.

El 28 de julio de ese año el extinto pontífice aseguró que las imágenes de la Biblia sobre el infierno deben ser “rectamente interpretadas” porque ellas indican a este lugar como la “completa frustración y vacío de una vida sin Dios”.

“El infierno indica, más que un lugar, la situación en la cual se encuentra uno que libremente y definitivamente se aleja de Dios”, apuntó Juan Pablo II en una aseveración que efectivamente parece ser contradicha por su sucesor Benedicto XVI.

Pese a esto “sí reconoció la existencia de “criaturas espirituales” que se rebelaron al amor de Dios y son llamados “demonios” cuya condena debe ser un “reclamo continuo a evitar la tragedia en la cual desemboca el pecado.

Apuntó que “el pensamiento del infierno -tanto menos la utilización impropia de imágenes bíblicas- no debe crear psicosis o angustia, sino que representa un saludable llamado a la libertad en el anuncio que Jesús resucitado venció a Satanás”.

Para algunos teólogos la contraposición entre ambos pontífices es sólo de diferencia de “acentos” en el discurso, para otros un contraste doctrinal ineludible. Ambos papas en un punto están de acuerdo: el príncipe del mal existe y se llama Satanás.

You must be logged in to post a comment Login