OEA reanuda esfuerzos por materializar diálogo pacificador en Bolivia

LA PAZ (AFP) – La OEA reanudó este lunes sus esfuerzos para alcanzar un diálogo entre el oficialismo y las regiones opositoras para superar la crisis en Bolivia, una tarea difícil pues éstas insisten en que ese diálogo se haga tras un referendo autonomista el 4 de mayo, que el gobierno del presidente Evo Morales quiere impedir.

El enviado de la OEA, el ex canciller argentino Dante Caputo, se reunió en la sureña Tarija durante tres horas con cuatro prefectos opositores sin que se alcanzara el resultado buscado, que era poner a dialogar al gobierno con la oposición sobre la Constitución y las autonomías, temas que los separa.

Caputo calificó de positiva la reunión con el Consejo Nacional Democrático (Conalde), que agrupa a los prefectos de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija, que se han convertido en el principal factor de oposición al presidente Morales.

Al final de la reunión Caputo expresó que el objetivo central es alcanzar “paz, unidad nacional y democracia”, elementos “muy complejos de construir”, porque “son procesos que tienen compleja y larga historia, que no se los va a resolver en 15 minutos”.

El prefecto de Tarija, Mario Cossío, corroboró que “quedó en claro que hay tres objetivos mayores que conseguir: que preservemos a toda costa la unidad de Bolivia -que Bolivia no se divida-; que se mantenga la democracia y que las soluciones vayan en la vía de no violencia”.

La misión de Caputo es crear las condiciones para que Bolivia encuentre una salida a su crisis política, surgida de las posiciones irreconciliables entre el gobierno y la oposición.

El Gobierno respalda una nueva Constitución de corte indígena, que debe ser aprobada en referendo y que es considerada ilegítima tanto por los gobiernos regionales como por la derecha política.

Por su lado, los prefectos de cuatro de los nueve departamentos bolivianos -apoyados por otros dos- apuntalan la conformación de gobiernos autónomos que pretenden validar en consultas locales, en oposición al criterio del gobierno, que considera ilegales esas aspiraciones.

Los cabildeos de la OEA se realizan de manera separada a las que efectúan con similar propósito la Iglesia Católica y un grupo de países amigos (Brasil, Argentina y Colombia), y en medio de públicas preocupaciones sobre la situación en Bolivia expresadas por la Unión Europea y la Comunidad Andina de Naciones.

El gobierno del presidente izquierdista Evo Morales espera que el diálogo con la oposición política y los gobernadores rebeldes se produzca antes del referendo de Santa Cruz, convocado para el próximo 4 de mayo, pues considera que esta consulta -convocada unilateralmente- tiene carácter secesionista.

El director de Autonomías de la prefectura de Santa Cruz, Carlos Dabdoub, salió al cruce de ese deseo al declarar al matutino La Razón que “nosotros no moveremos ni un milímetro nuestra posición; cualquier posibilidad de avanzar será después del 4 de mayo”.

Santa Cruz, a cuyo referéndum seguirán otros similares entre mayo y junio en las regiones de Beni (noreste), Pando (norte) y Tarija (sur), pretende aprobar su estatuto autonómico, que según sus promotores les otorgará mayor independencia del gobierno central.

El oficialismo consideró que un diálogo después del 4 de mayo no tiene sentido, según dijo este lunes Héctor Arce, viceministro de Coordinación Gubernamental y estrecho asesor jurídico del mandatario.

“El gobierno insiste y lo seguirá haciendo por el diálogo y la conciliación que debería darse antes del referendo sobre autonomías”, afirmó Arce, quien acotó que la consulta autonomista “no tendrá ningún efecto jurídico, no es vinculante y no tiene base constitucional”.

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