Inmigración y pederastia, prioridades del Papa en gira por EU

Por Andrés Beltramo Alvarez

Benedicto XVI llegó este martes a Estados Unidos y tocó desde el principio dos temas clave de su agenda: los escándalos de pederastia del clero y la necesidad de justicia para los inmigrantes hispanos.

Durante el vuelo que lo llevó de Roma a la Unión Americana habló sin inhibiciones de estos asuntos delicados, expresó su verguenza por los episodios de pedofilia de clérigos católicos y prometió tomar cartas en el asunto.

“No comprendo cómo ocurrió esto, cómo los sacerdotes nos traicionaron de esta manera; estoy profundamente avergonzado y haré todo lo posible para que esto no vuelva a ocurrir”, afirmó en un encuentro con la prensa internacional.

Aseguró que estas acciones causaron “mucho sufrimiento” a la Iglesia en general y a él en lo personal al tiempo de confiar que cuando se enteró de las historias de las víctimas se le hizo “muy difícil” entender cómo se llegó a tanto.

El lamento no quedó allí, el Papa habló también de la necesidad de actuar contra esos abusos en varios niveles diferentes: el primero de ellos el judicial, donde ya existen leyes, las cuales se deben respetar, indicó.

Se refirió a los homosexuales y pederastas, quienes han sido excluidos del orden sagrado. “Esto es incompatible con el sacerdocio, quien verdaderamente es culpable de pederastia no puede ser presbítero”, advirtió.

“El primer nivel es entonces hacer justicia y ayudar a las víctimas porque están profundamente afectadas, entonces se trata de dos lados de la justicia: los pederastas no pueden ser sacerdotes y debemos ayudar a las víctimas”, insistió.

En la única intervención pública de la primera jornada de su octavo viaje apostólico internacional, Joseph Ratzinger demostró conocer a fondo los escándalos que han provocado la peor crisis en la historia de la Iglesia Católica estadunidense.

De hecho, como cardenal prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe durante el pontificado de Juan Pablo II, Ratzinger encabezó decenas de procesos canónicos e impuso sanciones a la mayoría de los abusadores.

El obispo de Roma señaló un segundo nivel de atención a estos casos: el pastoral. “La sanación y la reconciliación es un gran compromiso, los obispos junto con el clero harán todo lo posible por apoyar a las víctimas”.

Añadió que el Vaticano trabaja también en la prevención, con visitas a los seminarios, con un endurecimiento de los procesos de selección para los futuros presbíteros donde el criterio que prevalezca sea el amor a Dios por sobre todo.

“Es más importante tener buenos sacerdotes que muchos sacerdotes, espero que la gente sepa que haremos todo lo posible por sanar esta herida”, concluyó.

Otro de los asuntos de gran relevancia del mensaje papal fue la situación de los inmigrantes hispanos. Benedicto XVI reveló que pedirá al presidente George W. Bush que se comprometa a apoyar el desarrollo de los pueblos latinoamericanos.

Dijo conocer “a profundidad” el problema de la migración en Estados Unidos y apuntó que su preocupación fundamental es la división de las familias, fenómeno que calificó como “peligroso” para el tejido social.

Al responder una pregunta formulada por Notimex a bordo del avión papal, ponderó que la verdadera solución de fondo a este problema sería que no existiera la necesidad de inmigrar por la creación de puestos de trabajo en los lugares de origen.

“Debemos trabajar todos con el objetivo del desarrollo social que ofrezca todas las posibilidades a los ciudadanos de obtener un trabajo, sobre este punto deseo hablar con el presidente Bush”, estableció.

“Los Estados Unidos deben ayudar al desarrollo de los pueblos, esto es en el interés de todos no sólo de los países y las personas, sino del mismo Estados Unidos; es fundamental ayudar sobre todo a las familias”, agregó.

Consideró que el “problema prioritario” es la defensa de los niños además de establecer todas las medidas posibles contra la precariedad y contra la violencia; “esta tarea compete a todos par

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