Retirada de blancos de reserva indígena en Brasil genera polémica

BRASILIA (AFP) – La retirada de los pobladores blancos de una gigantesca reserva indígena de 17.000 km2 en la frontera de Brasil con Venezuela, apoyada por el gobierno brasileño, levantó críticas de los militares y abrió una fuerte polémica en el país.

El comandante militar de la Amazonía, Augusto Heleno, un general que comandó las fuerzas de la ONU en Haití, afirmó esta semana que esa reserva puede ser una amenaza a la soberanía y pidió que sea revisada urgentemente la política indigenista del gobierno.

“El debate sobre la cuestión indígena en Brasil ha retrocedido por lo menos dos décadas” con el cuestionamiento del militar al derecho “tan claro y correcto” de los indígenas a sus tierras en la reserva Raposa Serra do Sol, contrapuso el sábado el diario Folha en un editorial que descalificaba cualquier alerta de pérdida de soberanía.

“Quien dice eso es que no conoce la política indigenista”, dijo a su vez Marcio Meira, presidente de la gubernamental Fundación Nacional del Indio, descartando la manutención de tierras de blancos en paralelo a la reserva.

“Los indios no viven en islas. Hay 615 tierras indígenas en Brasil y todas son continuas”, precisó.

Pero los apoyos políticos y militares al general están haciendo mucho ruido.

“No retrocedas, general Heleno, tu palabra representa la síntesis del pensamiento castrense, estamos dispuestos a apoyarte hasta las últimas consecuencias”, respaldó en nota divulgada este fin de semana el teniente Ivan Frota, presidente del Club de la Aeronáutica, quien días atrás había denunciado la “balcanización de la Amazonía” con la creación de tierras indígenas.

El Club Militar (otra entidad a menudo usada como portavoz del pensamiento castrense) se sumó el viernes al general, y también algunos partidos.

El PDT, partido laborista aliado del gobierno, denunció que una reserva en la frontera “puede facilitar la actuación de organizaciones delictivas internacionales (…) y movimientos separatistas”.

También se solidarizó con el comandante de la Amazonía el partido conservador Demócratas (DEM), uno de los mayores de la oposición, en nota oficial rechazando una tierra indígena en la frontera con Venezuela y Guayana.

La reserva fue legalizada por el presidente Luiz Inacio Lula da Silva en 2005, tras 30 años de reclamos de los cerca de 19.000 indígemas macuxi, wapichana, ingarikó, taurepang y patamona que en ella viven, y el gobierno se disponía a efectivizarla hace dos semanas con 500 efectivos policiales enviados al área para retirar a los pobladores blancos.

Una fuerte tensión generó la promesa de resistencia de grandes cultivadores de arroz instalados en la zona, apoyados por algunos indígenas que no quieren perder fuentes de trabajo.

“La situación es muy tensa y camina hacia un conflicto”, denunció entonces a la AFP el secretario adjunto de la Secretaría del Indio, Wilson Jordao.

“Resistiremos con nuestra sangre (…) esta nunca fue ni será tierra indígena, es tierra de brasileños”, aseguró a la AFP Paulo César Quartiero, el mayor arrocero implantado desde hace 20 años en la región.

La retirada de los blancos fue suspendida temporalmente por la corte suprema, que decidió analizar el pedido de mantener a los arroceros en el área.

Los indígenas llevaron sus protestas al presidente Luis Inacio Lula da Silva en Brasilia el viernes. “Hace más de treinta años sufrimos con un dramático proceso de reconquista de nuestras tierras”, lamentaron, y amenazaron con resistir “a los invasores”.

You must be logged in to post a comment Login