Bengala sume en el luto recital clandestino de rock en discoteca de Quito

QUITO (AFP) – Una bengala desató uno de los peores incendios jamás registrados en una discoteca de Quito, donde 14 fanáticos del rock que asistían a un concierto organizado ilegalmente, murieron atrapados entre el fuego y puertas de emergencia inexplicablemente selladas.

Otras 45 personas sobrevivieron heridas o con síntomas de asfixia, y 15 de ellas permanecían hospitalizadas el domingo con quemaduras de consideración, según la Cruz Roja.

Las llamas, que en cuestión de minutos devoraron el techo falso y las paredes de espuma de la discoteca Factory, en el sur de Quito, interrumpieron el recital de rock al que habían concurrido unas 300 personas, muchos de ellos jóvenes o menores vestidos de negro.

“Ingresamos al concierto, empezó a tocar una banda y al rato comenzaron juegos pirotécnicos. Todo se convirtió en llamas y la gente comenzó a salir, y ahí se quedaron estancadas en las puertas. Fue una pesadilla brutal”, afirmó a la prensa Karina Moreno.

Uno de los músicos quiso cerrar su espectáculo con pirotecnia. La bengala que lanzó trepó hasta la parte superior del local cubierto de aluminio. Las miradas a lo alto constataban la imprudencia. Un cielo en llamas fue para varios el preámbulo de la muerte, según relatan testigos.

“En el último show los muchachos prendieron juegos pirotécnicos, y no dieron chance de nada. Cuando regresé a ver sólo vi fuego en la parte de arriba de un colchón que cubría el techo”, contó Raúl Carrera, uno de los técnicos de sondido del concierto.

Despavorida la gente corrió hasta la única puerta de emergencia que, por una imprudencia mayor a la del músico, había sido sellada. El sitio no contaba con autorización para realizar espectáculos en vivo y menos masivos, denunció el alcalde de Quito, Paco Moncayo.

“Creemos que una luz de bengala causó el fuego. La discoteca estaba cubierta de material combustible, y lo más lamentable es que las salidas estaban aseguradas con candado”, afirmó el jefe del cuerpo de bomberos de Quito Jaime Benalcázar.

Catorce de los asistentes no pudieron llegar hasta el muro que derrumbaron otros para salvarse. Sus cuerpos quedaron calcinados y fueron llevados a la morgue de la ciudad, donde personas deambulaban, angustiadas, esperando noticias.

“Yo estuve trabajando todo el día. ¡Dígame si es mi hijo Diego!”, suplicaba llorando una enfermera al jefe de medicina legal Jaime Jácome, constató la AFP.

“Señora, el problema es que imposible reconocer los cuerpos. Sólo hay identificado el de un hombre, Diego Armando Freire, que quedó completo. Y que llevaba su identificación”, respondió el funcionario dejando en shock a la mujer.

Por tres días Quito estará de luto según dispuso el alcalde, mientras la Policía busca a los responsables del espectáculo al que decenas de muchachos llegaron vestidos de negro.

You must be logged in to post a comment Login