Elabora artesana china obras que producen buena suerte

Por George Rodríguez

San José.- Talladas con poemas e imágenes en su dura superficie, las calabazas de diferentes tamaños que trabaja Wang Xiao Qi son generadoras de buena suerte.

La artesana, de 36 años de edad, oriunda de Beijing, la capital de la República Popular de China, asegura que así es.

“Son para la buena suerte”, explicó la artesana a Notimex mientras, en su puesto en el pabellón instalado en el Museo de Arte Contemporáneo (MAC) del XI Festival Internacional de las Artes (FIA), relataba detalles de su profesión.

“Si usted la sostiene en sus manos, le da buena suerte”, reafirmó quien es seguidora de una tradición históricamente desarrollada por hombres.

“La calabaza es el objeto de suerte más antiguo de China, significa salud, buena suerte, riqueza”, dijo sonriendo, mientras sus palabras eran traducidas al español.

“Por las numerosas semillas que tiene adentro, significa mucha felicidad por tener muchos hijos”, explicó.

“La calabaza es una planta muy común en China”, ya que en esa nación “el clima, la tierra, son muy aptos para su crecimiento”.

“Los antiguos chinos usaban la calabaza como utensilio de cocina, para agua, para arroz”, y desde hace más de 100 años es decorada artesanalmente, relató Wang.

“Se cosecha totalmente madura, se seca y se pule para lograr una superficie plana, en la cual se tallan los dibujos”, indicó.

“Tallamos la calabaza con una aguja muy, muy fina y después se aplica la tinta”, agregó al revelar cómo logra los delgados trazos negros de los caracteres chinos que reproducen poemas e imágenes humanas, de animales y de plantas en cada obra.

“Los diseños tallados en las calabazas son las obras literarias más famosas de China, y también los personajes de éstas. En el arte chino siempre se combinan los textos de poemas y las imágenes”, explicó.

Wang relató que es la tercera generación de una familia artesana -el abuelo, el padre y ella-, y que esta manifestación data de “hace más de cien años”.

La razón por la cual comenzó a desarrollar esta actividad, tradicionalmente destinada a hombres, es que su padre “no tuvo hijos varones”, explicó, riendo.

“A partir de los siete u ocho años, empecé a dibujar, y a los 13, 14 años, empecé a tallar. Mi familia es apasionada de hacer este tipo de arte y personalmente me gusta”, aseveró.

Wang es una de las tres mujeres, entre siete artesanos chinos participantes en el XI FIA que, iniciado el 12 de abril, finaliza este sábado.

Al participar en la inauguración del pabellón chino, el embajador de esa nación en Costa Rica, Wang Xiaoyuan, dijo que su gobierno “ha enviado una delegación integrada por los elementos más representativos del arte y artesanía de China”.

“Entre éstos figura la Opera de Beijing, que nació hace más de doscientos años”, lo mismo que un conjunto musical, consistente en instrumentos típicos, y representantes de la magia tradicional de esa nación, informó.

“Además, vienen también siete artesanos de fama nacional”, tres de ellos mujeres, “quienes muestras con maestría cómo se hacen las artesanías milenarias”, agregó el embajador.

Estas habilidades incluyen “el papel cortado, el frasco de pintura interna, las figuras de masa de harina, las sombras chinescas, el tallado en jícaras (calabazas), el sello en piedra”, y también está presente un maestro de tai-chi (arte marcial chino).

El diplomático confió en que “las presentaciones de los artistas y artesanos chinos puedan aportar al festival y ser disfrutados por los ticos (costarricenses), y contribuyan a un mejor conocimiento de China”.

“El arte significa la cristalización del desenvolvimiento de las civilizaciones y, por ello, para conocer a una nación, es necesario conocer también las expresiones artísticas que ésta tiene”, agregó.

“El arte es, además, un lenguaje especial que, por sí solo, sirve como un medio de comunicación por excelencia entre los pueblos”, reflexionó.

La versión 2008 del FIA presentó, entre otras, la variante de que el festiv

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