Rinde Papa homenaje a muertos del 11-S en “zona cero”

Por Andrés Beltramo Alvarez

Nueva York.- El Papa Benedicto XVI rindió homenaje a todos los muertos de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en la llamada “zona cero” de Nueva York, convirtiéndose en el primer Pontífice en visitar el memorial Torres Gemelas.

Durante una breve visita al lugar de la tragedia el domingo, el Pontífice rezó por la paz, pidió la misericordia de Dios para quienes perecieron en ese escenario de “terrible violencia y terror” y encendió una vela en recuerdo de las dos mil 896 víctimas.

“Dios de la paz, lleva tu paz a nuestro mundo violento: paz en los corazones de todos los hombres y las mujeres y paz entre las naciones de la tierra”, dijo.

Poco después de las 09:30 horas local (13:30 GMT) la comitiva papal llegó hasta la puerta del perímetro que contiene el enorme cráter que alguna vez fueron los cimientos del World Trade Center, en el corazón de Manhattan.

Allí fue recibido por el cardenal arzobispo Edward Egan, quien se encontraba acompañado del alcalde de la ciudad Michael Bloomberg y los gobernadores de Nueva York y Nueva Jersey, David Paterson y John Corzine, de forma respectiva.

El purpurado acompañó al jefe de la Iglesia católica, quien bajó por una extensa rampa, flanqueada por banderas del Vaticano y de Estados Unidos, hasta llegar a la “bed rock” (cama de roca) donde lo esperaban unas 24 personas de cinco categorías diversas.

Se trató de sobrevivientes, parientes de las víctimas, agentes de policía, cuerpo de bomberos y miembros de protección civil.

Pidió a Dios que de su “eterna luz y paz” a todos los muertos, los “heroicos” miembros de los primeros auxilios, los hombres y mujeres voluntarias, además de solicitar compasión divina por las familias que perdieron a sus seres queridos.

Extendió su oración además por quienes “sufrieron la muerte, injuria y pérdida” ese día en el Pentágono y en Shanksville, Pennsylvania, donde se perpetraron los otros dos ataques terroristas.

“Conforta y consuélanos, refuérzanos en la esperanza y danos la sabiduría y el coraje de trabajar incansablemente por un mundo donde la verdadera paz y el amor reinen entre las naciones y en los corazones de todos”, concluyó.

En total la visita duró unos 30 minutos, según lo programado, sin que se pronunciaran discursos oficiales ni se dirigieran mensajes específicos porque, como informaron fuentes del Vaticano, buscaba ser un gesto de cercanía a las víctimas del terrorismo.

Emociona a sobrevivientes del 11-S ver al Papa

Por Oscar Santamaría

Nueva York.- Con humildad, contenida emoción y un sentimiento de profundo agradecimiento vivieron los familiares de las víctimas de los atentados del 11 de septiembre de 2001 la visita que hizo el domingo el Papa Benedicto XVI a la “zona cero”.

En una breve pero solemne ceremonia, una de las más emotivas celebradas en lo que lleva de viaje por Estados Unidos, el Pontífice descendió hasta el corazón de “ground zero” para rezar por las víctimas de los atentados.

Luego saludó personalmente, durante unos breves segundos pero uno a uno, a las dos docenas de supervivientes que participaron en las tareas de rescate tras los ataques y familiares de las víctimas que fueron seleccionados por sorteo para poder estar allí.

“Estar enfrente del Santo Padre me ha llegado a lo más profundo. No le dije nada, estar en su presencia fue más que suficiente para mí”, dijo el bombero retirado George Bachmann, quien se rompió la espalda mientras trabajaba en tareas de rescate días después de los atentados.

“Yo soy católico y este momento es algo que me voy a guardar dentro de mí toda la vida”, afirmó con la voz entrecortada.

En declaraciones a los medios tras la ceremonia, señaló que la visita del Papa es muy importante “para ayudar en el proceso de curación en el que seguimos todos los que vivimos aquel día”.

Pero no sólo para ellos, apuntó, pues subrayó que el evento ha mandado también una señal positiva para “toda la ciudad, el país y el mundo entero”.

Tom Riches fue otro de los pocos afortunados que pudieron dar la mano al Papa. Su hermano, también bombero como él, murió en la “zona cero”. Recordó que encontraron su cuerpo justo en el mismo sitio sobre el que el Papa rezó.

“Hay sido muy emocionante. Le he pedido que tenga a mi hermano presente en sus oraciones”, recordaba Riches, cargando con un vela blanca con un mensaje de recuerdo del Pontífice y una cruz realizada con acero recuperado de las Torres Gemelas que les dieron a todos los que atendieron la ceremonia.

Rose Mazza, quien perdió a su hija en las atentados, se mostró muy agradecida por la visita del Papa. “Ha sido muy, muy emocionante tenerle cerca y poder hablar con él”.

Señaló que “aquí ocurrió un acto demoniaco y con su presencia lo ha convertido en un lugar sagrado. Estos seis años han sido terribles, para todo el mundo pero especialmente para los familiares de los muertos. Hoy estamos un poco más aliviados”.

Mazza indicó que ha perdonado a los que llevaron a cabo los atentados. “Hay demasiado mal en el mundo, no hay que tener odio, lo que hay que hacer es el bien”, señaló.

Por su parte, cientos de personas se congregaron en las calles alrededor de la zona cero. Al igual que en el resto de la gira, las rígidas medidas de seguridad restaron cercanía al evento. Las bajas temperaturas hicieron el resto.

La mayoría de ellos no pudieron ni siquiera ver al Pontífice de lejos. “Aunque no lo vea, me conformo con saber qué está aquí cerca”, decía una señora apostada tras una valla de policía a un par de cuadras de por dónde pasó la caravana del Pontífice.

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