Rinden tributo en memoria de monseñor Gerardi

La colonia guatemalteca de Washington, Maryland y Virginia rindió homenaje a monseñor Juan José Gerardi diez años después de su muerte violenta y a quien desde entonces reconocen como un mártir.

“Hace diez años este 26 de abril que fue asesinado este profeta de Dios que en vida demostró su verdadero amor por los pobres, particularmente con los indígenas de el Quiché”, enfatizó el sacerdote de la Iglesia Episcopal, Vidal Antonio Rivas.

“Lástima que todavía sigue la persecución de estas comunidades”, señaló el padre Vidal durante una misa concelebrada en la Iglesia San Esteban en esta capital, donde asistieron más de cien personas.

El indígena Adrián Hernández, quien ofreció una plegaria en el dialecto mam, dijo que “la paz todavía es posible”, en referencia a uno de los gritos de lucha del asesinado guía espiritual y defensor de los derechos humanos. Las comunidades indígenas son la mayoría entre los más de 12 millones de guatemaltecos.

Monseñor Gerardi fue asesinado en su residencia por fuerzas paramilitares el 26 de abril de 1998 dos días después que presentó el Proyecto de Recuperación de la Memoria Histórica (REMHI) de la Iglesia Católica.

Ese proyecto documentó las violaciones de derechos humanos cometidas durante el conflicto armado de 36 años en ese país centroamericano, que finalizó el 29 de diciembre de 1996 tras la firma de los Acuerdos de Paz entre el gobierno y las fuerzas beligerantes.

El proyecto REMHI documentó que durante ese tiempo más de 200 mil personas, en su mayoría campesinos e indígenas fueron asesinados, sin incluir a miles de desaparecidos, y demostró que el Ejército y fuerzas paramilitares fueron responsables de más de nueve de cada diez violaciones de derechos humanos (93 por ciento).

Personas familiarizadas con el caso de monseñor Gerardi señalaron que a pesar de que tres miembros del Ejército guatemalteco fueron encarcelados por su asesinato, las personas responsables de genocidio y crímenes de guerra de lesa humanidad citados en el informe REMHI siguen impunes.

“El fiscal general y el Ministerio Público de Guatemala se han negado a llevar a cabo las peticiones criminales que las víctimas de atrocidades masivas durante la guerra han entregado y llevarlos a juicio”, dijo Marty Jordan codirector de la Comisión de los Derechos Humanos de Guatemala en Washington.

Explicó que ahora, más que nunca, la atención y presión internacional son necesarias para asegurar que los responsables de tortura, desapariciones forzadas, masacres y asesinatos sean enjuiciados.

“Mientras recordamos a monseñor Gerardi y a todos los que murieron en el pasado, es nuestra obligación exigir que los responsables de estos actos abominables sean llevados a la justicia”, puntualizó.

Pero Mario Domingo, quien fue el orador invitado a la ceremonia y es uno de los abogados principales del caso de monseñor Gerardi, la impunidad reina en su país.

“La falta de justicia en la mayoría de los delitos del pasado ha resultado en una Guatemala muy volátil e inestable donde hay casi 6 mil homicidios cada año y el 98 por ciento de los crímenes en el presente no son llevados a juicio y quedan en la impunidad”, destacó.

Señaló que hoy el caso Gerardi se encuentra terminado, pero la lucha por esa verdad no se detiene.

“Cada día que pasa se acumulan evidencias de que ese crimen fue un crimen de Estado, cometido contra un obispo que se atrevió a decir la verdad”, apuntó Domingo.

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