Ofrece Jessy & Joy un masivo delirante en el Festival de San Luis.

* El dueto se entregó ante 10 mil fans en la esperada presentación en la Plaza Fundadores

Por Juan Carlos Castellanos C. Enviado

San Luis Potosí, 9 May (Notimex).- Un manjar musical resultó la
esperada presentación del dueto Jessy & Joy en el VIII Festival de
San Luis, donde se congregaron numerosos fans para ser testigos de la
entrega de los artistas, en un concierto masivo de proporciones
delirantes, en la Plaza Fundadores.

A pesar de que el espectáculo se programó para iniciar a las
21:00 horas de ayer, desde alrededor del medio día, ríos de jóvenes
provenientes de diversos rincones de la entidad, aparecieron por
doquier para ocupar un espacio en la monumental tribuna y a lo largo
y ancho de la referida plaza.

Jessy & Joy llegaron al punto de reunión una hora antes de lo
acordado, con la finalidad de tener un encuentro cercano, estrecho,
íntimo con los periodistas, quienes de manera cálida los recibieron
en medio de felicitaciones y muestras de hospitalidad, paral luego
iniciar sus preguntas.

Notoriamente contentos por haber sido invitados al festival, los
hermanos nacidos en México prometieron, desde ese momento, que
ofrecerían un concierto “a la altura del público potosino”. Dentro de
una pequeña carpa-camerino, los artistas respondieron a cuanto
cuestionamiento se les planteó.

Vestidos de negro, color que contrastaba armoniosamente con su
sonrisa, Jessy & Joy se congratularon al saber que en San Luis
Potosí, a pesar de ser una entidad poco frecuentada en sus giras
nacionales, cuentan con un importante grupo de seguidores, quienes
conocen al dedillo sus vidas.

Las pancartas y lonas, carteles y espectaculares, anunciaban la
actuación de la dupla Jesse (1982) y Joy (1986), quienes manifestaron
su pasión por la creación musical desde su más temprana edad,
cualidad que los tiene ahora en el gusto del público joven del país.

Minutos antes de iniciar el concierto, una pertinaz lluvia cayó
sobre el suelo de esta capital, tan sólo para limpiar el medio
ambiente donde habrían de cantar esas canciones de letras finas, bien
pensadas y siempre positivas que los dos hermanos comenzaron a
escribir, casi niños, al lado de su padre.

Durante la conferencia, recordaron que “cuando comenzamos a
escribir nuestras canciones y a cantarlas entre los amigos, nunca
faltó quien nos pidiera que las grabáramos, de manera muy artesanal,
y les obsequiáramos una copia. Nos gustaba quemar CDs para todos
nuestros amigos”, dijeron.
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Ofrece Jessy & Joy.dos.dijeron

Tras un aviso, otro y otro más, la prensa especializada se
retiró del vestidor de los cantantes para que ellos procedieran a
preparar su concierto. En ese momento, tal vez, ni Jessy ni Joy
imaginaban el impacto que tendría su concierto en las conciencias de
quienes los esperaban frente al escenario.

Aproximadamente 10 mil personas, mayoritariamente niños-jóvenes
y jóvenes-adultos, lanzaron un alarido en cuanto el foro se iluminó
con la presencia de los dos hermanos. El majestuoso marco para su
actuación recibió también a sus cuatro músicos, y ahí mismo comenzó
el delirio.

Joy confesó, luego del concierto, que en el instante que pisó el
escenario y se topó con la multitud rugiente, su vida artística pasó
vertiginosa por su mente, desde las noches en que se ponía a escribir
versitos, hasta ese momento en San Luis.

“El público ama a estos chicos porque advierte la limpieza de
espíritu en ellos, quienes siguen sus canciones, lo hacen porque son
conquistados de manera irremediable por sus letras de termas
sociales, de amor y de conciencia”, explicó a Notimex una aguerrida
fan que cantó toda la noche.

En verdad, ellos crean todas sus canciones, música y letra.
Jesse toca la guitarra, el piano y hace los coros; Joy pulsa la
guitarra y es la voz principal. Así, temas que oscilaron entre
“Espacio sideral”, su primer sencillo lanzado al mercado en 2006,
hasta lo más reciente, se interpretaron esa noche.

Las canciones que integran su discografía (“Esta es mi vida” y
“Esto es lo que soy”) nutrieron a los asistentes. Si bien cada letra
fue coreada por el grueso de losa asistentes, cuando sonaron los
primeros acordes de “Ya no quiero”, 10 mil gargantas hicieron cimbrar
la gran Plaza Fundadores.

Más y más, otra y otra, esas huestes sin llenadero exigían,
frenéticas, que Jesse acompañara a Joy para que ella cantara una y
otra y otra canción; “­Toca más, cuñado!”, “­Te amo Joy!” y “!Jesse,
Jesse, Jesse!” fueron gritos de guerra y de paz, de súplica y
exigencia, de un gozo supremo.

Poco a poco, los admiradores se fueron marchando, la Plaza
Fundadores pareció tomar un respiro desde sus entrañas al verse
nuevamente despejada, y sólo quedó una tribuna que vacía agigantaba
sus proporciones. El saldo, 10 mil personas satisfechas con el manjar
musical del Festival de San Luis.

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