“Inmenso cementerio” bajo El Vaticano

Por Andrés Beltramo Alvarez. Corresponsal

Ciudad del Vaticano.- Gran parte del subsuelo del Vaticano es un “inmenso cementerio” que esconde preciosas pistas sobre una clase social casi desconocida de la Roma antigua: los esclavos y libertos del Emperador.

“Si excaváramos aquí, bajo nuestros pies, donde no se ha intervenido en el pasado, seguramente encontraremos tumbas”, dijo el experto Giandoménico Spinola a la entrada de Santa Ana, uno de los accesos a la Sede Apostólica.

El responsable de las Antiguedades Clásicas de los Museos Vaticanos guió a Notimex en un recorrido por algunos edificios sepulcrales que fueron sacados a la luz por recientes excavaciones bajo los terrenos del Estado Papal.

Explicó que el espacio actual de la Santa Sede era una zona a las afueras del ámbito urbano de la Roma del inicio de nuestra era, una zona ideal para establecer las llamadas “Necrópolis”, cementerios paganos al aire libre.

Estas necrópolis, indicó Spinola, estaban construidas sobre terrenos de propiedad imperial, ya que el Emperador -sin poder construir en ellas- pensó dejar a sus empleados (esclavos y libertos) la posibilidad de sepultar sus cuerpos.

La colina Vaticanus, hace aproximadamente dos mil años, surgía entre dos caminos importantes de la antigua “ciudad eterna”: la Vía Triunfalis y la Vía Cornelius.

Según la usanza de aquella época, las tumbas debían estar fuera del ámbito de los muros de la ciudad, en un espacio que gozara de visibilidad, pero también segregado, por lo tanto se ubicaban a lo largo de los caminos.

“Aquí se podía venir a visitar a los difuntos con la máxima agilidad, quien pasaba podía frecuentar el área sepulcral y de esta manera llamar en vida a los muertos pronunciando su nombre”, relató Spinola.

“Gracias a numerosos aluds antiguos fueron selladas las necrópolis, el barro colocó un tapón sobre un área no en decadencia o abandono, sino muy frecuentada y en plena actividad, por lo tanto existen tumbas bloqueadas en el tiempo”, afirmó el experto.

En la actualidad, cinco de estos espacios funerarios han sido descubiertos, restaurados y estudiados; el más importante de ellos ubicado bajo la Basílica de San Pedro y que contiene la tumba del primer Papa.

Además otros grupos sepulcrales como la tumba de La Galera, hacia la parte alta de la colina, más abajo otra llamada “La Nonna” junto a la de Santa Rosa y del Autoparco (estas ya están abiertas y se pueden visitar).

“Lo interesante es que, bajo El Vaticano, se encuentran tumbas de una clase social que en Roma ha sido poco representada en las necrópolis”, estableció el especialista.

“Una serie homogénea de datos sobre trabajos, propiedades y proveniencias de un estrato social medio-bajo vinculado a esclavos o libertos”, apuntó.

NOTIMEX

You must be logged in to post a comment Login