Jenni Rivera comparte su historia con mujeres víctimas de violencia .

Los Angeles.- Con historias que dejaron en el pasado y nuevas metas que superan las dramáticas vivencias causadas por la violencia doméstica de sus parejas, 36 mujeres hispanas se graduaron de un programa de superación, acompañadas por la cantante Jenni Rivera, quien compartió sus experiencias en este sentido.

La intérprete recibió un reconocimiento de políticos locales y de la organización no lucrativa “Amanecer” en un evento celebrado en la cámara de Comercio de Los Angeles y en el que contó su historia de violencia doméstica que le infringió por ocho años quien fuera su esposo.

“Fueron ocho años en los que aprendí a ser boxeadora y sin recibir un sueldo por defenderme, pero al final me cansé y tomé la decisión de separarme”, comentó “La Diva de la Banda” a las graduadas y sus familiares.

Rivera, nacida en Estados Unidos e hija de padres inmigrantes, causó estupor al llevar hace unos meses al que fue su pareja sentimental a una corte de Los Angeles, en donde fue encontrado culpable de haber abusado sexualmente de sus hijas cuando estas eran menores. La mayor ahora tiene 23 años.

De acuerdo con reportes oficiales, en Estados Unidos ocurren más de 960 mil casos documentados de violencia doméstica al año contra una esposa, novio o novia.

De igual forma, casi un tercio de las mujeres en este país reportaron que han sido abusadas física o sexualmente por su esposo o novio alguna vez, y más de tres mujeres por día se han matado por su esposo o novio. En 2007 se registraron mil 247 suicidios de este tipo.

Según encuestas, más de la mitad de los hombres que abusan de sus esposas o novias, también lo hacen de sus hijos.

Alejandra, una mexicana que se graduó en este programa dijo a Notimex que después de haber quedado viuda, a los 24 años, y con dos hijos se casó con un ex compañero de la primaria, con quien tuvo dos hijos más.

“Pero era tan celoso que siempre decía que lo engañaba; le molestaba que yo hubiera tenido un pasado y en venganza abusó de mi primer hija, a quien por tres años manoseó y después, de los 11 a los 14 años, violó de forma repetida. Cuando lo descubrí lo denuncié y lo sentenciaron a 16 años de prisión”, comentó.

Agregó, “estoy muy agradecida con este programa porque me ha ayudado a tener confianza y a subir mi autoestima, pero ahora me preocupa que mi hijo está asumiendo mi actitud, ya que su novia es abusiva y grosera, y él toma mi posición de no pelear ni reclamar y acepta que lo manejen”.

“Pero ahora le estoy contando parte de mi experiencia en este programa y espero que empiece a valorarse y a darse cuenta que no debe imitarme en lo que yo viví con su padre”, indicó Alejandra, al tiempo que confió que recibió ayuda económica del gobierno para poder subsistir después de su crisis emocional.

Reveló que después de haber enviado a su esposo a prisión “me sentía culpable, pero en este programa aprendí que no soy culpable y que ya no puedo seguirlo siendo. El enfrentó las consecuencias de sus actos”.

La mexicana Reyna Portillo, otra de las graduadas, comentó que luego de casarse, su esposo se transformó en un celoso que la dejaba encerrada y sin línea de teléfono, y que era objeto de violaciones sexuales.

“Acostumbraba a golpearme y en una ocasión me destrozo el rostro y varias costillas, estuve tres meses hospitalizada porque escupía sangre por muchos días, así que me armé de valor y un día después de que me golpeó se le olvidó poner el candado y me escapé para no volver nunca más”, añadió.

“Ahora con este curso he recibido todo el apoyo y tras terminarlo sé que pueden ayudarme a estudiar inglés, a aprender un oficio y a encontrar un empleo para valerme por mí misma y poder mantener a mis dos hijos”, expresó.

La organización comunitaria “Amanecer” ofrece un programa gratuito de nueve a 12 meses con servicios que incluyen terapia, consejos individuales y de familia, apoyo legal y entrenamiento para padres. Al terminar están listas para trabajar y reintegrarse a la sociedad.

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