Los niños deben dormir lo que puedan, recomiendan expertos

Los bebés deben poder dormir hasta la saciedad. Un bebé de 8 meses en la gestación duerme 23 horas al día, y está muy protegido de los ruidos externos, los cuales son un murmullo lejano.

Lo que sí escucha perfectamente el bebé prenatal y con total nitidez es la voz de su madre. Recordemos que el agua es 25 veces mejor conductor del sonido que el aire.

La nitidez de la voz materna es perfecta, es como ponerle el oído a la boca de quien habla, es muy cercano y sonoro. Ahora bien, al nacer el bebé se ve arrollado por exceso de luz y ruidos, que gracias a su cerebro preparado aprende a ignorar parcialmente.

Sin embargo, el exceso de ruido en nuestros países tropicales: radio prendido con noticias en la cocina, televisor prendido con la novela en la sala, equipo de sonido con música tropical en la habitación del joven, son demasiados ruidos para un cerebro en desarrollo.

Todo este ruido estresa el joven cerebro, en especial cuando estos ruidos están presentes la mayor parte del día, muy común en nuestro continente. Estos excesos de estímulos son parte de lo que causa la hiperactividad.

Cuando un cerebro crece con ambientes avasalladores, con padres estresados, acelerados, estrujantes, presionantes, con mucho ruidos, sin espacios de silencio, paz y descanso, el cerebro se desarrolla acelerado, es una programación.

Es por todas estas razones que hay que velar para que el bebé pueda dormir todo el tiempo posible, en un ambiente de paz, silencios prolongados y en total oscuridad todas las veces que podamos.

Si salimos a un largo paseo o de viaje, llevemos una toallita o pañito para cubrirle el rostro al bebé y reciba menor intensidad de luz en sus ojitos.

Un recién nacido no ve bien, la vista no está perfeccionada y pasarán varios meses hasta que pueda enfocar bien, deje de ver borroso y pueda ver con claridad.

Un estudio científico en EE.UU. demostró que los niños que por el temor de su madre a la oscuridad que le deja al bebé la luz prendida, son niños que necesitarán utilizar gafas o lentes a temprana edad.

La razón es lógica, si el órgano del ojo y las neuronas de la vista ven luz todo el día y no pueden descansar en la oscuridad total, ni siquiera en la noche, verán su longevidad reducida por fatiga precoz.

Cada vez que veamos que el bebé tiene sueño, facilitemos su descenso vibracional cerebral, ellos pasan a Alfa rápidamente. Alfa es el estado de semi-sueño o pre-sueño. Es un estado de relajación casi conciente. Y luego bajan a Tetha, sueño profundo.

En cuanto al sueño y bienestar del bebé prenatal, el estrés de la madre es su principal enemigo. El sueño en total oscuridad del bebé le permitirá seguir desarrollándose de manera normal.

El sueño en plena paz es reparador, rejuvenece, relaja, da placer. Dejen que duerma el bebé, es muy importante.

Profesor Víctor López Montoya, director de Bebés Inteligentes.
www.babysschool.com

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