Busca Rice reactivar negociaciones de paz en Oriente Medio

Jerusalén.- La secretaria de Estado de Estados Unidos, Condoleezza Rice, trata en Israel y la Autoridad Nacional Palestina (ANP) de reactivar las negociaciones de paz a pesar de obstáculos como los asentamientos y la crisis política en Jerusalén.

“Tengo una buena impresión de que este encuentro será importante para la paz”, afirmó esta mañana Rice en una breve rueda de prensa que dio junto con su similar israelí, Tzipi Livni, en Jerusalén al iniciar este domingo una visita a la región.

La canciller aludía a la entrevista en conjunto que celebrará con Livni y con el ex primer ministro palestino, Ahmed Qoreia, el jefe de la delegación palestina en las negociaciones, en la que supervisará los avances realizados y propondrá soluciones a los obstáculos.

Uno de ellos, el de los asentamientos en Cisjordania, se ha convertido en uno de los cauces más profundos por superar, debido a que Israel sigue construyendo sobre territorio ocupado e indigna con su actitud a los palestinos.

“El tema de los asentamientos puede truncar el proceso de paz”, reconoció este domingo Rice, quien la víspera ya había adelantado su postura en este asunto en declaraciones a los periodistas que la acompañaban en su avión.

Calificando la construcción en los asentamientos israelíes de “problema”, reconoció estar “muy preocupada porque cuando hay que construir medidas de confianza entre las dos partes hay un potencial para truncar las negociaciones en la continuación de la construcción en los asentamientos”.

Se trata de unas mil 300 viviendas aprobadas por el Ministerio de Construcción de Israel el mes pasado, y que significarán en promedio entre tres mil 500 y cinco mil colonos más en tierras palestinas.

Las viviendas aprobadas serán levantadas en asentamientos del entorno de Jerusalén, que para Israel tienen un estatus distinto a lo determinado en el Mapa de Ruta, donde se comprometió a no crear más colonias ni expandir las que existen.

“La postura de Israel sobre Jerusalén está clara para todos desde un comienzo. Ya en Annapolis expresamos que no podemos detener la construcción en nuestra capital, donde las tierras son privadas y donde hay 700 mil personas dependiendo de puestos de trabajo y desarrollo”, dijo a Notimex un funcionario de gobierno.

Sin embargo, los palestinos se quejan de que Israel construye las viviendas en zonas de la ciudad que fueron ocupadas y no en la parte occidental que tenía antes de 1967.

Para tender puentes en esta y otras cuestiones Rice llegó la noche del sábado a Israel y a la ANP en la que es su sexta visita este año y su decimoséptima desde que comenzaron los contactos para reactivar el proceso de paz, hace ahora dos años.

En su agenda tiene entrevistas con las máximas autoridades de Israel, entre ellos el primer ministro Ehud Olmert y el ministro de Defensa Ehud Barak.

Este mismo domingo podría mantener otro encuentro trilateral con Barak y el primer ministro palestino, Salam Fayyad, quienes negocian por separado el Mapa de Ruta, que determina por un lado que los palestinos deben poner fin a los ataques contra Israel y este país poner fin a sus decisiones unilaterales, como son los asentamientos.

También exige que el Ejército de Israel comience a retirarse de las zonas que ocupó después de septiembre de 2000, cuando comenzó la Intifada, y a eliminar los controles militares en las carreteras de Cisjordania.

En el último mes el Ministerio de Defensa de Israel asegura que ha retirado 90 de esos controles o barricadas que interrumpen el transporte palestino, pero la ANP lo considera insuficiente porque se trata de las vías menos importantes.

Igualmente, las conexiones con Israel están bloqueadas por la valla de separación que se interpone entre ambos territorios, y pasar mercancías de un lado al otro supone un serio problema al desarrollo de Cisjordania.

Pero la intención de Rice, según diversos analistas, es quizás no entrar tanto en los problemas logísticos del momento, sino conseguir que las partes resuelvan más a largo plazo y logren un acuerdo de paz antes de que concluya la presidencia de George W. Bush, en siete meses.

También este objetivo, fijado en la conferencia de Annapolis, parece cada vez más distante, en particular desde que el primer ministro israelí ha perdido estabilidad en su gobierno por los escándalos de corrupción de los que se le acusa.

Fuentes gubernamentales en Israel reconocen en el anonimato que se ha perdido “legitimidad” para cerrar un acuerdo, aunque no descartan un vuelco en la situación el próximo mes si, como asegura Olmert, consiguen desacreditar sus abogados al principal testigo de cargo, Moshé Talansky, del que supuestamente recibió sobornos en efectivo.

Debido a este escándalo, Olmert se ve acorralado por la oposición y por los laboristas que están en su gobierno.

El Partido Laborista, que dirige el ministro de Defensa, le ha pedido la renuncia o elecciones anticipadas, y en el partido Kadima ya se preparan, con el consentimiento de Olmert, para elecciones primarias para afrontar cualquier crisis gubernamental.

Estrategas políticos aseguran en la prensa de fin de semana que la condescendencia del primer ministro con la demanda dentro de su partido se debe a la necesidad de ganar tiempo y llegar más o menos intocable hasta el testimonio de Talansky, a mediados de julio.

Pero desde el punto de vista de los palestinos, y de Estados Unidos, la crisis política en Israel es vital en las negociaciones, porque si cayera el primer ministro con él lo haría todo el proceso de paz.

NOTIMEX

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