Presidentes de Colombia y Venezuela atemperan posición para mejorar relación

BOGOTA (AFP) – Los presidentes Alvaro Uribe (Colombia) y Hugo Chávez (Venezuela) atemperaron sus posiciones por el tema de las FARC, que los mantuvo distantes durante los últimos siete meses, generando un ambiente propicio para reunirse y buscar normalizar las relaciones bilaterales.

Antes del próximo 15 de julio los dos gobernantes se reunirán en forma bilateral por primera vez desde noviembre de 2007, cuando surgió el distanciamiento y el enfrentamiento verbal a raíz de la abrupta decisión de Uribe de cancelar la mediación de Chávez ante las FARC.

El canciller colombiano, Fernando Araújo, dijo este domingo que junto con su par venezolano Nicolás Maduro, está preparando en encuentro presidencial que se dará en territorio venezolano, aunque no ha sido definido el lugar.

El secretario de prensa de la Presidencia colombiana, César Mauricio Velásquez, indicó el sábado a la AFP que la reunión estará orientada a “normalizar las relaciones y activar la agenda total binacional”.

Desde el 27 de noviembre pasado Venezuela no tiene embajador en Bogotá por decisión del presidente Chávez que lo llamó “a consultas”, en reacción a la cesación de su función de mediador para buscar la liberación de secuestrados en poder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Las FARC proponen intercambiar a 39 secuestrados, entre ellos, la colombo-francesa Ingrid Betancourt, tres estadounidenses, tres políticos y decenas de militares y policías colombianos, por unos 500 rebeldes presos, tres de ellos en Estados Unidos.

Al profundo malestar que la decisión de Uribe provocó en Chávez, le siguió un enfrentamiento verbal entre los dos mandatarios, pero la relación bilateral terminó por deteriorarse aún más luego de que el Ejército colombiano mató en Ecuador al número dos de las FARC, Raúl Reyes, el 1 de marzo pasado.

Chávez reaccionó “congelando” las relaciones con Colombia y haciendo un alarde de fuerza al enviar tropas a la frontera binacional, al tiempo que endureció sus acusaciones y críticas a Uribe mientras que abogaba por las FARC.

Pidió a Estados Unidos y a Europa que sacaran a la organización guerrillera de sus listas de grupos considerados terroristas, y además propuso que se le concediera el estatuto de grupo beligerante.

En medio de ese deteriorado ambiente diplomático y de tensión, las autoridades colombianas empezaron a revelar a cuenta gotas parte del contenido de tres computadores personales de Reyes que evidencian, a juicio del gobierno colombiano, una relación de las FARC con los gobiernos de Venezuela y Ecuador.

Pese a que Chávez y su homólogo de Ecuador, Rafael Correa, descalificaron un informe de la Policía Internacional (Interpol) avalando la autenticidad del contenido de los ordenadores, a partir de ese momento el gobernante venezolano dio un sorpresivo giro en su posición frente a las FARC.

El domingo pasado, Chávez declaró públicamente que la lucha armada no tenía cabida en la América Latina de hoy, y pidió a las FARC liberar “a cambio de nada” a todos sus rehenes.

Uribe “agradeció” el sábado en un acto público el pronunciamiento de Chávez, al tiempo que confirmó la realización del encuentro exclusivamente bilateral.

“Yo creo que fueron unos comentarios positivos que los agradecemos”, puntualizó Uribe, en un pronunciamiento inusual en los últimos meses respecto a su homólogo vecino.

De esta forma, los dos presidentes –idiológicamente opuestos–, han iniciado el camino hacia la normalización de las relaciones entre los dos países, y quizá, un acercamiento personal que pueda contribuir a la búsqueda de la liberación de los rehenes de las FARC.

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