Brindan alumnos un emotivo concierto en festival “Vivan las cuerdas”.

México, 23 Jun (Notimex).- Con obras de músicos como Wolfgang
Amadeus Mozart, Johan Sebastian Bach y Astor Piazolla, estudiantes de
la Academia Yuriko Kuronuma ofrecieron un emotivo concierto como
parte del primer festival “Vivan las cuerdas”, en la Sala
Nezahualcóyotl.

La agrupación, integrada por alumnos de 4 a 18 años de edad,
dieron testimonio de sus avances y su potencial musical en este
recinto del Centro Cultural Universitario, en donde fue ovacionada. A
la misma también asistió el ensamble Solistas de México-Japón.

Organizado por la Dirección General de Música de la UNAM y la
Academia Yuriko Kuronuma, el recital, de casi dos horas, se llevó a
cabo en varias líneas que, en su conjunto, presentó un interesante
panorama musical.

En la primera parte del programa, cerca de 600 personas quedaron
sorprendidas al observar a pequeños con gran actitud y aptitud para
subir a uno de los escenarios más importantes de América Latina y
hacer su música.

Luego, una segunda vertiente fue la solidez profesional del
ensamble Solistas México-Japón, quienes con un repertorio variado y
flexible, desde la perfección de la escritura de Mozart hasta el
aguerrido “Tango Nuevo”, de Piazzolla, demostró un gran trabajo
musical en equipo.

Acompañados por uno de los mejores violinistas mexicanos, Adrián
Justus, alumno sobresaliente de la también violinista y directora de
la Academia, Yuriko Kuronuma, los niños cautivaron a un público que
se volcó en aplausos.

Con obras de compositores italianos, argentinos, alemanes,
franceses, japoneses y españoles, bajo la dirección de los
violinistas Yuriko Kuronuma y Carlos Lot, cada uno de estos virtuosos
del violonchelo, violín y contrabajo, dejaron ver que estén hechos
grandes cosas.

Al iniciar el repertorio, cerca de 30 menores de edad ejecutaron
sin problema y con gran potencial, variaciones de la pieza
“Hinomaru”, del compositor japonés Goro Sumi, así como “Pequeña
serenata para niños No. 2”, de Peter Martin.

Continuó un grupo de violonchelistas, que acompañado por el
pianista invitado Naoya Seino, con gran ovación y fuerte aplauso,
interpretó las obras “Selecciones de cuadros de una exposición”,
“Gavota” y “Csardas”, de los compositores Modest Mussorgsky, Manuel
M. Ponce y Vitorrio Monti, respectivamente.

Sigue
Brindan alumnos. dos. respectivamente.

En la segunda parte del recital apareció el ensamble Solistas
México-Japón, que bajo la dirección de Yuriko Kuronuma, deleitó a los
presentes con sus violines, trazando melodías como si tratara de
acariciar los oídos.

Posteriormente se presentó sobre el escenario el violinista
Adrián Justus, ganador de Concurso Internacional de Violín “Henryk
Szeryng” y la “Medalla Mozart”, del Instituto de Cultura Domecq
(2002).

Un par de minutos antes de que concluyera la pieza “Romanza
andaluza”, de Pablo de Sarasate, Justus tuvo que suspender por un
momento su presentación, pues una de las cuerdas de su instrumento
había tronado.

Tras un breve receso de 10 minutos regresó para concluir su
participación y despidiéndose con “Preludio”, de Johann Sebastian
Bach, con la que se ganó el cariño del público.

Al final del repertorio, la Orquesta de Cuerdas de la Academia
Yuriko Kuronuma, bajo la dirección de Jorge Córdoba, cerró con broche
de oro esta primera edición del festival “Vivan las cuerdas”, con un
popurrí integrado por “La Cucaracha” y “Cielito lindo”, del
compositor mexicano Quirino Mendoza.

Fue así como el público de la Sala Nezahualcóyotl tuvo la
oportunidad de aquilatar los alcances musicales de la enseñanza y
herencia continua y activa de la maestra Yuriko Kuronuma, quien ha
entrenado a varias generaciones de violinistas e intérpretes de otros
instrumentos de cuerda, en una fructífera labor académica cuyos
resultados se han reflejado en estos dos ámbitos particularmente.

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