Arresto de italiano en Nueva York “salpica” a Vaticano

Por Andrés Beltramo Alvarez.

Ciudad del Vaticano.- El arresto del empresario italiano Raffaello Follieri esta semana en Nueva York, acusado de corrupción y lavado de dinero, reavivó los extraños nexos con algunas personalidades de El Vaticano.

Millonario de 29 años que vive en un departamento de 40 mil dólares al mes en la Quinta Avenida, en el corazón de Manhattan, su aprehensión causó revuelo por tratarse del ex novio de la actriz Anne Hathaway.

Originario de San Giovanni Rotondo, una localidad del sur de Italia donde se veneran los restos del místico santo Padre Pío, Follieri llegó a Estados Unidos en 2003 y se presentó entre empresarios como un “emisario del Vaticano”.

Con la excusa de tener “altos contactos” en la Sede Apostólica el empresario logró obtener millones de dólares de inversionistas norteamericanos para hacer negocios con la compra-venta de propiedades de la Iglesia en ese país.

De acuerdo al sitio web del Grupo Follieri de 2003 a 2006, Raffaello Follieri y su padre Pasquale Follieri “establecieron contactos para la adquisición de más de 100 millones de dólares en propiedades eclesiásticas”.

Aunque el estafador ha sido arrestado y El Vaticano niega cualquier relación, lo cierto es que al menos una docena de diócesis de la unión americana tuvieron contactos con él e incluso algunos “elogiaron” su proceder.

La Iglesia estadounidense ha tenido que pagar de 2002 a la fecha más de mil 500 millones de dólares por concepto de multas e indemnizaciones a las víctimas de los abusos sexuales del clero.

A fin de obtener liquidez financiera, muchos obispos decidieron enajenar o ceder propiedades religiosas, desde escuelas hasta antiguos seminarios o casas de formación.

De esta realidad se aprovechó el jóven Follieri quien en Roma estableció contactos con Andrea Sodano, ingeniero y sobrino del ex secretario de Estado del Vaticano (hasta septiembre de 2006) Angelo Sodano.

De acuerdo con fuentes confidenciales consultadas por Notimex, en 2006 en varias ocasiones Follieri y Sodano contactaron a varios cardenales de la Curia Romana con la excusa de solicitarles “entrevistas”.

Uno de ellos fue Darío Castrillón Hoyos, entonces Prefecto de la Congregación para el Clero, sección vaticana que vela sobre los sacerdotes del mundo y que , justamente, tuvo gran ingerencia en el escándalo de pedofilia clerical.

Las mismas fuentes confirmaron que en el caso de Castrillón, aunque fue contactado en varias ocasiones, se negó a recibir a los “empresarios”.

En Estados Unidos, la familia Follieri contactó a numerosas órdenes religiosas y diócesis para ofrecer sus servicios. Por ejemplo en 2005 el director de desarrollo comercial del Grupo, Joseph Iallonardo, escribió en una carta.

“Gracias al compromiso profundo de la familia Follieri con la Iglesia Católica y sus relaciones permanentes con los miembros más antiguos de la jerarquía de Vaticano, el Grupo Follieri entiende muy bien los imperativos de la Iglesia y es sensibles a sus necesidades”.

Utilizando estas tácticas Raffaello Follieri logró adquirir millones de dólares de inversionistas con los cuales financió una vida de “Casanova” que incluyó viajes en aviones privados, fiestas e incluso su romance con la protagonista del filme “El diablo viste Prada”.

NOTIMEX

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