Alemanes trabajan en terapia para evitar ceguera en tercera edad

Por Olga Borobio. Corresponsal

Berlín.- Médicos de la clínica universitaria de Bonn desarrollan una terapia efectiva para combatir la ceguera en la tercera edad, gracias a novedosos instrumentos para detectar las causas de esta afección.

“Con el diagnóstico gráfico podríamos algún día impedir incluso la aparición de la ceguera en la tercera edad”, afirmó Frank Holz, director de la clínica oftalmológica mencionada.

Hasta ahora, no hay curación para este mal e incluso el diagnóstico, la vigilancia y control de la enfermedad se consideran difíciles. En México es la tercera causa de la ceguera en la población.

Los científicos de Bonn introdujeron, por primera vez en 2006, un aparato de la empresa tecnológica médica Heidelberg Engineering, único en el mundo, que combina dos métodos modernos de diagnóstico gráfico, que posibilita un tratamiento más exacto.

La tomografía de coherencia óptica permite a los médicos presentar las capas de la retina en alta definición, gracias a un láser que “palpa” el fondo del ojo y produce una imagen digital, mientras un Eye Tracker (rastreador del ojo) mide el movimiento ocular.

Este primer método reduce la inexactitud de la presentación y permite nuevos análisis.

El segundo método es la fluorescencia automática del fondo, que mide esta característica propia de la retina.

La estimulación con luz blanca permite al aparato medir la llamada lipofuscina, un producto residual metabólico del ojo, considerado causa principal de la ceguera en la tercera edad, que consiste en la degeneración macular relacionada con la edad (DMRE).

Su sedimentación en la retina externa influye en la función de los nervios de la visión, responsables de la agudeza visual. Después de un tiempo, hace que las células nerviosas mueran.

Esa relación (entre la liposfuscina y la DMRE) quedó aclarada con la introducción de los nuevos aparatos en los estudios, lo que podría llevar a un “salto cualitativo” en el tratamiento, explicó Frank Holz, también director de la Sociedad Oftalmológica Alemana.

Se necesitan avances rápidos, pues el problema ganará mayor significado en el futuro. El envejecimiento de la población en todo el mundo hará que cada vez más personas sufran esta enfermedad.

Cuando la mácula empieza a degenerarse, el centro de la visión comienza a perder nitidez hasta desaparecer completamente. La visión periférica, por el contrario, suele permanecer normal, por lo que rara vez la enfermedad conduce a la ceguera total.

Los afectados no pueden conducir, leer y al final ni reconocer caras, ya que en medio del rostro surge un punto que se hace cada vez más negro. Muchos pacientes necesitan atención constante tras unos años, porque la enfermedad les roba su independencia.

La ceguera en la tercera edad aparece en dos formas, las llamadas variantes húmeda o seca. En el caso de la primera, hay fórmulas que permiten evitar el avance de la enfermedad con ayuda de inyecciones y aquí los procedimientos gráficos son de una enorme importancia para vigilar el tratamiento y que éste tenga éxito.

Para la segunda variante, la más común, no existe posibilidad de tratamiento: los médicos confían aquí en el medicamento Fenretinide, que pretende evitar la sedimentación dañina.

En un estudio con pacientes, los investigadores de Bonn estudiaron junto con varios centros oftalmológicos de Estados Unidos, la efectividad del tratamiento.

Los nuevos procedimientos gráficos apoyaron los estudios que probaron su efectividad con animales. Los resultados se esperan a mediados de 2009.

Otras investigaciones con gráficas moleculares dan un paso más allá: las llamadas “sondas moleculares” y materiales “marcadores” podrían en el futuro detectar las modificaciones patógenas de determinadas moléculas, con lo que la enfermedad amenazante podría detectarse antes de que aparezca.

Sin embargo, esta técnica aún se encuentra en una primera fase. El año pasado el Ministerio de Investigación alemán (BMBF) comenzó una “Alianza de Innovación

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