.Vende 100 millones de libros al año el Premio Nobel Herman Hesse.

México, 1 Jul (Notimex).- El escritor y periodista suizo-alemán,
Premio Nobel de Literatura 1946, Hermann Hesse,, quien nació el 2 de
julio de 1877, se ha convertido en un auténtico “best seller”, al
vender más de 100 millones de copias de sus libros al año.

Hoy casi nadie pone en duda que probablemente la influencia del
misticismo oriental no hubiera llegado jamás a Occidente de una
manera tan masiva sin el “Siddartha”, de este autor, cuyos títulos no
envejecen.

Pocos libros en la historia han tenido, como éste en su momento,
una influencia tan directa en la cultura para conseguir abrir, casi
por sí solo, todo un universo espiritual inicialmente tan extraño y
ajeno a la civilización occidental.

Desde entonces, la influencia de Hesse creció de forma imparable
en todo el mundo.

Nacido en Calw, Selva Negra, Alemania, Hesse, poeta, novelista y
periodista, se convirtió así en una figura de culto en el mundo
occidental por sus ideas pacifistas, del misticismo oriental y la
búsqueda del yo interno.

Fue hijo de un antiguo misionero, ingresó en un seminario, pero
pronto abandonó los estudios, por lo que se educó con base en
múltiples lecturas. Su rebeldía contra la enseñanza formal la expresó
en su obra “Bajo las ruedas” (1906).

De joven trabajó en una librería y se dedicó al periodismo, lo
que le inspiró su primera novela, “Peter Camenzind” (1904), la
historia de un escritor bohemio que rechaza a la sociedad para acabar
llevando una existencia de vagabundo.

Durante la Primera Guerra Mundial, Hesse, que era pacifista, se
trasladó a Montagnola, Suiza, país del que se hizo ciudadano en 1923,
y obtuvo las bases para su creación novelística, tras la desesperanza
y la desilusión que ese hecho histórico le produjo, a la par de una
serie de tragedias domésticas y su intento por encontrar soluciones.

Sus escritos se fueron enfocando hacia la búsqueda espiritual de
nuevos objetivos y valores que sustituyeran a los tradicionales, que
a su juicio ya no eran válidos. En obras como “Demian” (1919) se
aprecia una fuerte influencia de las ideas del psicólogo suizo Carl
Jung, al que Hesse descubrió en el curso de su propio psicoanálisis.

El tratamiento que el libro da a la dualidad simbólica entre
“Demian”, el personaje de sueño, y su homólogo en la vida real,
“Sinclair”, despertó un gran interés entre los intelectuales
europeos.

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Vende 100 millones. dos. intelectuales

Sus novelas desde entonces se fueron haciendo cada vez más
simbólicas y se acercaron más al psicoanálisis. Así, en “Viaje al
Este” (1932) examina las cualidades míticas de la experiencia humana.

En “Siddharta” (1922) refleja su interés por el misticismo
oriental, resultado de un viaje a India. En esta lírica novela corta
aborda la relación entre un padre y un hijo, basada en la vida del
joven Buda.

Otra de sus más famosas e innovadoras obras literarias es “El
lobo estepario” (1927), en la que lleva al lector a un laberinto de
experiencias llenas de pesadillas y traza más allá de la trama misma
un cuadro apasionante del proceso que vive su protagonista, en pugna
con su propia personalidad y su consciencia.

“El sobo estepario” era en parte un grito de angustia y
advertencia contra la guerra”, dijo el propio autor, quien añadió que
también se trata de un llamado “a todos los seres que habitan este
mundo, quienes, desconociendo el origen se sus más íntimas
motivaciones, se ven así inmersos en sus propias atrocidades”.

De acuerdo con los conocedores, esta creación simboliza la
escisión entre la individualidad rebelde y las convenciones
burguesas, al igual que su trabajo posterior “Narciso y Golmundo”
(1930).

La última novela de Hesse, “El Juego de Abalorios” (1943),
situada en un futuro utópico, es de hecho una resolución de las
inquietudes del autor. En 1952 publicó varios volúmenes de su poesía,
a la que la crítica calificó de nostálgica y lúgubre.

Herman Hesse, quien ganó el Premio Nobel de Literatura

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