.Cobra vida Ramón Gómez de la Serna en obra de teatro vallisoletana.

México, 2 Jul (Notimex).- El excéntrico escritor Ramón Gómez de
la Serna, nacido el 3 de julio de 1888 y creador de las greguerías,
fue convertido en un personaje teatral por el dramaturgo Roberto
Lumbreras en la obra “Hasta que la boda nos separe”.

Esta última fue llevada recientemente al escenario por la
compañía teatral La Quimera, de Valladolid, España.

La misma fantasea sobre un episodio supuestamente biográfico del
conocido autor, relacionado con uno de los fetiches de los que se
rodeaba en su estudio de Madrid.

Uno de esos objetos era una muñeca de cera de tamaño natural con
la que dialogaba y que cobra vida permitiendo así acercarse a la
personalidad del escritor.

La obra de Roberto Lumbreras se desarrolla entre los años 1930 y
1931. Se sabe que aquella, su famosa muñeca, se rompió, y que el
escritor conservó siempre su cabeza. Tiempo después, un anticuario le
ofreció sustituir el maniquí roto y es entonces cuando ésta cobra
vida.

El escritor español Ramón Gómez de la Serna, quien acuñó los
términos “ismos” y “greguería”, es recordado como un artista de
carácter crítico y sarcástico, capaz de recoger en esos tonos la idea
que trabajaba y que quería transmitir.

Nació en Madrid, España, siendo hijo de un afamado jurista.
Empezó su carrera literaria en el periodismo, profesión en la que
destacó por su carácter original en contra de una sociedad
anquilosada, burguesa, vacía y sin expectativas.

Hombre de letras puro y creador del “ramonismo”, su obra
encontró cabida en “El Sol”, “La Voz”, “Revista de Occidente” y “El
Liberal”.

Con Azorín fundó el PEN Club español y entre otras actividades
fue secretario del Ateneo de Madrid. Su capacidad creativa e
imaginativa dejó huella en cada publicación que le abrió sus puertas.

Al estallar la Guerra Civil Española (1936-1939), Gómez de la
Serna se marchó a Buenos Aires, Argentina, para no volver a su tierra
natal hasta 1949. Durante este lapso, el inquieto escritor se dedicó
a divulgar las vanguardias europeas desde su rincón, el Café de
Pombo.

Este lugar, inmortalizado por su amigo, el pintor y escritor
expresionista José Gutiérrez Solana, fue la cuna de múltiples obras
alentadas por personajes reseñados, cuya realidad era una excusa para
la divagación y la acumulación de anécdotas verdaderas o inventadas.

Sigue
Cobra vida. dos. inventada.

El peculiar escritor cultivó un estilo de teatro muy innovador,
cercano a la estética surrealista cuyo mejor exponente es “Los medios
seres”, que llegó a representarse; pero el público madrileño no
entendió debido a que estaba poco habituado a las recién llegadas
extravagancias vanguardistas.

Gómez de la Serna comenzó a descubrir distintas formas de
aplicar las nuevas corrientes describiendo las actividades de la
gente en Madrid, y a través del madrileñismo castizo encontró una
forma de renovar el costumbrismo a través de creativas metáforas.

“El Rastro” es una obra surgida de las calles de Madrid, donde
los objetos infortunados y abandonados son salvados por su evocación
lírica, acompañada de tintes humorísticos que enmarcan lo cotidiano,
pero que es poco recordado.

Su extensa producción literaria abarca más de 100 títulos entre
novelas, ensayos, biografías y teatro. Sin duda una de sus grandes
contribuciones fue la introducción de las vanguardias europeas a
España.

Una de sus obras más famosas fue “Ismos”, libro que no sólo
contribuyó al conocimiento de las vanguardias en España, sino que
introdujo un nuevo vocablo en el diccionario castellano, haciendo
referencia a las últimas sílabas del nombre de las novedades
artísticas.

Un nuevo género literario también vio la luz a partir de la
imaginación de Gómez de la Serna, la greguería, sentencia ingeniosa y
en general breve que surge de un choque casual entre el pensamiento y
la realidad.

Al tratar de definir de manera esquemática lo que representaba
esta palabra, expuso: “Humorismo + metáfora = Greguería”.<

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