Peligra canje de prisioneros por demandas de Hamás

Por Rubén Medina.

Jerusalén.- El canje de prisioneros acordado por Israel y el Movimiento de Resistencia Islámica Hamás puede verse bloqueado por la demanda del grupo islámico de que sean liberados algunos de sus militantes más violentos implicados en la Intifada.

Nombres como Abdalá Barguti, Ahmed Saadat, Amana Muna o Abas Sayed, considerados terroristas por Israel, figuran en la lista que Hamás ha transferido a Israel en las negociaciones, en cuyo haber se cuentan cientos de víctimas israelíes, según distintas fuentes.

Los prisioneros citados forman parte de una lista de cientos de nombres que Hamás demanda liberar por el soldado israelí Gilad Shalit, a quien sus militantes secuestraron en junio de 2006 y tienen cautivo en la Franja de Gaza.

Las negociaciones para el canje entre las dos partes comenzaron hace meses y han avanzado a intervalos, si bien fueron bloqueadas hace dos días por los palestinos en protesta por el cierre de pasos fronterizos con la franja, pero fueron reabiertos este domingo.

Sin embargo, es difícil de creer que el primer ministro israelí Ehud Olmert pueda obtener el apoyo de su gobierno, si es que entre los palestinos a ser liberados aparecen los nombres de la lista original.

“No tengo problema que dejen en libertad a la asesina de mi hijo, pero se trata de 700 terroristas, y si este acuerdo sale adelante habrá otros muchos Gilad Shalit”, dijo Shalom Rahum, padre de un adolescente que en 2001 fue asesinado en Ramallah, Cisjordania.

La investigación del servicio secreto israelí llevó a la cárcel a Amana Muna, una palestina que sedujo al adolescente por internet y a quien invitó a visitarla en Cisjordania, para después tenderle una trampa.

Se trata de uno de los casos que más conmocionaron a los israelíes en la última década, a pesar de que no es el más grave cuantitativamente.

De mayor peso en la lista es Abdalla Barguti, quien aplicó su formación como ingeniero eléctrico a las funciones de artificiero durante la Intifada, y cumple condena por el asesinato de 66 israelíes, 15 de ellos en un atentado en un restaurante de Jerusalén.

Allí, envió a un suicida con una guitarra explosiva, instrumento que le gustaba tocar pero al que decidió “poner fin a su romanticismo para convertirlo en una bomba”, dijo en una entrevista hace dos años.

En total, unos ocho mil 700 palestinos cumplen condena en Israel, el 70 por ciento por delitos contra la seguridad y terrorismo, y el canje debe en principio dar la libertad a un millar de ellos.

Aunque los detalles de las negociaciones se desconocen, Hamás ha exigido que en la primera fase sean dejados en libertad entre 430 y 450, con prioridad a las 110 mujeres que hay y después a los más importantes.

Otro de los candidatos de peso a la liberación es Ahmed Saadat, líder del Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) y juzgado por el asesinato del ministro israelí de Turismo, Rehabam Zeevi, en 2001, además de otros muchos ataques de su brazo armado.

Israel tardó varios años en capturarlo y fue su caso el que llevó a la acusación de que el histórico líder palestino Yasser Arafat daba cobijo a terroristas en la muqata de Ramallah, donde estuvo recluido durante sus últimos tres años de vida.

Ariel Sharon, ex primer ministro israelí, solía decir que Arafat “podía salir” cuando quisiera, lo que no sabía era “si podría regresar”, y desde luego no para seguir dando refugio a Saadat y a otros 20 militantes.

A la muerte de Arafat, Saadat fue trasladado a una prisión de la ciudad cisjordana de Jericó bajo control de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y varios países, pero finalmente Israel lo detuvo mientras se hallaba bajo lo que consideraba “cautividad nominal”.

La realidad de tener que liberar a personas a las que tardó años en capturar levanta críticas en la sociedad israelí, donde los jóvenes crecen en el espíritu del sacrificio propio a favor de los intereses colectivos.

“Esto no es un asunto de la familia Shalit (la del soldado secuest

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