Voto sobre obispado de mujeres divide a Iglesia Anglicana

LONDRES (AFP) – Más de 1.300 sacerdotes anglicanos, entre ellos varios obispos, han anunciado que dejarán la Iglesia Anglicana si el Sínodo General, reunido en York (norte de Inglaterra), vota este lunes de noche en favor de la consagración de mujeres obispos.

Las divisiones de la Iglesia anglicana por el obispado de mujeres, que se ahondaron tras la boda de dos sacerdotes homosexuales a mediados de junio en Londres, han llevado a esta comunidad, con 77 millones de fieles en el mundo, al borde del cisma.

El Sínodo General, la instancia gobernante de esa confesión, reunido desde el viernes y hasta el martes en la ciudad de York, intenta alcanzar, antes del voto, un compromiso con el sector tradicionalista, que rechaza aceptar la autoridad de una mujer obispo.

Un portavoz de la Iglesia afirmó el lunes que el debate sobre el obispado de mujeres ha sido extendido hasta las 22h00 locales (21h00 GMT), tras lo cual se debe proceder a un voto.

El arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, que será el anfitrión de la próxima conferencia de obispos anglicanos de todo el mundo, que se realizará en Londres en agosto, advirtió de los “riesgos” que implican estas divisiones.

Más de mil sacerdotes anglicanos escribieron al arzobispo de Canterbury y primado anglicano anunciándole que están decididos a romper con la Iglesia de Inglaterra, que es la iglesia madre de la comunidad anglicana, si ésta no veta al obispado femenino.

Pese a que la Iglesia de Inglaterra se comprometió hace años a ordenar mujeres obispos, los conservadores reclaman que se les garantice por ley el derecho a no reconocerlas en sus parroquias.

Un cónclave anterior aprobó que las diócesis que nombren a una mujer obispo podrán firmar un código de prácticas mediante el cual aquellos que se opongan a la ordenación de mujeres no se verán obligados a actuar contra su conciencia, pero sin ofrecer salvaguardias legales para los disidentes.

El ala conservadora reclama ahora que el Sínodo General les garantice por ley su rechazo a la autoridad de mujeres obispo en sus diócesis, mientras el sector liberal afirma que eso equilvadría a una división geográfica.

Para evitar el cisma, el ala liberal estaría dispuesta a aceptar un Código de Conducta que permita que en algunas diócesis no haya contacto con las mujeres obispo.

Las divisiones en la Iglesia anglicana se volvieron casi insuperables desde que su rama estadounidense consagró, en 2003, a un eclesiástico abiertamente homosexual, Gene Robinson, como obispo de New Hampshire (nordeste).

Las tensiones se exacerbaron el año pasado con la elección de una mujer al frente de la comunidad anglicana de Estados Unidos, que cuenta con 2,5 millones de fieles, y con las bodas de homosexuales.

La mayoría de las ramas de la Iglesia Anglicana en el Tercer Mundo se resisten al nombramiento de mujeres como obispos y se oponen a la homosexualidad.

Quince provincias episcopales han votado a favor del nombramiento de mujeres obispos, entre ellas las de México y Centroamérica, con cuatro -Australia, Canadá, Nueva Zelanda y Estados Unidos- que han consagrado ya a mujeres.

En un cónclave hace unos días en Jerusalén, anglicanos conservadores se comprometieron a permanecer en la Comunión Anglicana mundial, pero formando un consejo de obispos, desconociendo la autoridad del Arzobispo de Canterbury.

You must be logged in to post a comment Login