Desperdician británicos cuatro millones de toneladas de comida al año

Londres.- El primer ministro Gordon Brown hizo un llamado a las familias británicas, que enfrentan un aumento en sus gastos de compra, para que detengan el desperdicio de comida, publicó el lunes el periódico The Times.

“Debemos conseguir que los precios de los alimentos bajen; debemos hacer más para ocuparnos de la demanda innecesaria, como es para todos nosotros hacer más por reducir los desperdicios de la comida”, dijo Brown mientras viajaba a la cumbre del G-8 en Japón.

Un reporte del gobierno señala que los británicos desperdician comestibles por más de mil millones de libras al año (mil 971 millones dólares).

El estudio, que analiza los altos precios de los alimentos, ha identificado el desperdicio como uno de los principales factores. El documento explica que los hogares británicos desperdician cuatro millones de toneladas de comida al año.

El rotativo publicó que Brown ordenó una investigación en torno a la política alimentaria tan pronto asumió su mandato.

Un segundo informe gubernamental atribuye gran parte de la escalada de precios de los alimentos al cambio al uso de biocombustibles en el Reino Unido y el resto de Europa.

Los dos informes, que apuntan a abordar el factor demanda en el problema del precio de los alimentos, serán publicados cuando Brown pida al G-8 acometer el problema del suministro duplicando la producción de alimentos básicos en Africa dentro de cinco o 10 años.

Brown y otros líderes exigirán acciones internacionales para contener el aumento de los precios de los alimentos, incluyendo una duplicación de la inversión en investigación y desarrollo en agricultura y ayuda para entrenar a las nuevas generaciones de científicos y expertos de países en vías de desarrollo.

El informe principal de 140 páginas, cuya preparación tardó 10 meses, fue discutido por el Gabinete el martes.

El documento señala que tras permanecer en general estables de 1985 a 2005, los precios mundiales de los alimentos se han incrementado sustancialmente debido a una combinación de malas cosechas en países exportadores, mayores costos de la energía y fertilizantes, el cambio a los combustibles y un incremento en la demanda de grano.

El hogar británico promedio dedica en la actualidad nueve por ciento de su gasto en alimentos, en comparación con el 16 por ciento de 1984. Pero los hogares más pobres utilizan 15 por ciento de su gasto en comida, en tanto los más ricos dedican apenas el siete por ciento.

La presión es aún peor para los hogares de ingreso bajo porque gastan proporcionalmente más en productos alimenticios básicos como leche, huevos y pan, que son los que han aumentado más su precio en los últimos meses.

El informe concluye que la producción global de cereal necesita incrementarse en 50 por ciento y la de carne en 80 entre ahora y 2030 para cubrir la demanda.

Si la producción en Africa y en otras partes alcanzara su potencial, la producción global de alimentos sería mucho más alta, muchas menos personas padecerían hambre y la inestabilidad social disminuiría, dice el reporte.

Una de las prioridades en la cumbre del G-8, que se inauguró este lunes en Japón, será dar ímpetu a las negociaciones de comercio mundial para terminar con las distorsiones del mercado, y facilitar a los granjeros en países en desarrollo aprovechar mejor sus recursos.

NOTIMEX

You must be logged in to post a comment Login