.Emocionado, dirigente de futbol recita poemas de Salvador Espriu.

México, 9 Jul (Notimex).- Con lágrimas en los ojos, Joan
Laporta, presidente del club de futbol Barcelona, de España,
agradeció el apoyo recibido a su gestión recitando poemas del vate
catalán Salvador Espriu, quien nació el 10 de julio de 1913.

Laporta ofreció conferencia de prensa el 4 de julio pasado para
ofrecer el último informe de su gestión antes pedir la continuidad al
frente del equipo “blaugrana”, y su emoción llegó a tanto que recitó
los últimos versos de “Assaig de cántic en el Temple”, de Espriu.

Salvador Espriu, narrador, poeta y dramaturgo que destacó como
uno de los escritores en lengua catalana más significativos de la
posguerra, ganador de diversas condecoraciones, nació en Santa Coloma
de Farners (Gerona).

Inició a escribir a muy temprana edad, pues a los 16 años vio
publicado su primer libro, una traducción al castellano de “Israel”,
con la que dio a conocer primero como narrador y para antes de
iniciar la Guerra Civil (1936-39) ya era un destacado prosista.

Ingresó en la Universidad Autónoma de Barcelona, donde estudió
Derecho e Historia Antigua. Vivió en la capital de Cataluña en un
momento de auge cultural y allí conoció a Bartomeu Rosselló-Porcel y
se relacionó con personajes como Lluís Pericot, Ferran Soldevila y
Carles Riba.

El 1933 viajó por el Mediterráneo, donde conoció las mitologías
clásicas que había estudiado y que tanta influencia tendrían en su
obra.

Se enlistó para participar en la Guerra Civil Española y al
término de ésta continuó viviendo en Barcelona, recluido y solo,
época en la que desarrolló su creación poética. Con la muerte de su
padre, a sus 27 años, empezó a trabajar como funcionario público.

No obstante esta situación, trascendió a la literatura como uno
de los autores más significativos de las letras catalanas. Los
especialistas resaltan que en su obra, Espriu reflejó con notable
maestría lo que le tocó vivir.

Es después que empezó a escribir poesía, ámbito en el que
consiguió una gran reputación dentro y fuera de las letras catalanas,
a tal grado que fue traducido a numerosos idiomas y su nombre estuvo
a menudo entre los postulados al Nobel de Literatura.

Pese a que nunca recibió este galardón, sí obtuvo el Premi
d”Honor de les Lletres Catalanes (1972), la Medalla d”Or de la
Generalitat de Catalunya (1980) y la Medalla d”Or de la Ciutat de
Barcelona (1982).

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Emocionado, dirigente. dos. (1982)

Además, fue nombrado doctor Honoris Causa por la Universidad de
Barcelona y la de Tolosa de Llenguadoc.

Su obra, tanto por su depurada elaboración formal como por su
proyección civil, representa con singular fuerza la época histórica
que vivió el autor.

De ella destacan “Cementiri de Sinera” (1946), “Les cancons
d”Ariadna” (1949), “Final del laberint” (1955), “La pell de brau”
(1960), “Llibre de Sinera” (1963) y “Setmana Santa” (1971).

Para los críticos fue un precoz y agudo narrador, estimulado por
una gran variedad de modelos literarios, entre otros su Joaquim
Ruyra, Ramón del Valle-Inclán y la Biblia.

Se dio a conocer con títulos como “Doctor Rip” (1931), “Laia”
(1932) o “Ariadna al laberint grotesc” (Ariadna en el laberinto
grotesco, 1935), que componen un acerado retablo de la condición
humana.

A decir de los conocedores, también la Guerra Civil Española
acentuó en mayor medida las tendencias satíricas del escritor,
enriquecidas con una vertiente reflexiva y reconciliadora en densas
obras dramáticas, como “Antígona”, que fue escrita en 1939 y
publicada en 1955.

El narrador, poeta y dramaturgo catalán Salvador Espriu murió el
22 de febrero de 1985 en Barcelona, España.

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