Abren exposición de Juan José Mendoza que rinde tributo a su padre.

México, 10 Jul (Notimex).- “Tristeza, añoranza, gentileza y
sobriedad”, del pintor Juan José Mendoza Gutiérrez, reúne la mayoria
de la obra que éste le dedicó a su padre antes y después de su boda,
bajo el universo de honestidad y trabajo.

“La tristeza y la añoranza de ya no tener a mi padre hace
posible que me dirija a los alumnos para compartir el conocimiento
con gentileza y sobriedad, ése es el equilibrio que busco en todos
los actos de mi vida, porque para mí es la única manera de estar
completo”, subrayó en entrevista.

“Uno no está completo sin tristeza y añoranza, porque sin ellas,
no hay gentileza, no hay sobriedad: la sabiduríasin gentileza y el
conocimiento sin sobriedad, son inútiles”, consideró.

Inaugurada en el Orfeo Cátala “Café” de esta capital, la muestra
sirve a Mendoza también para festejar 25 años como artista plástico,
rindiendo un homenaje a dos partes importantes que han alimentado sus
vivencias frente al arte: su progenitor y sus alumnos, piezas clave
en su desarrollo emotivo.

En 27 piezas, se observa de lo cotidiano del barrio, al control
de los sueños donjuanescos (Don Juan Matus), del amor a la
desilusión, de la explosión alegre del color a la expresión íntima en
monocromos.

En entrevista, el artista dijo que exhibe a su padre en el medio
ambiente que vivió durante su noviazgo, en aquellas calles donde los
pachucos se paseaban, donde los hombres jóvenes, incluido el señor
Mendoza padre, vestían como Pedro Infante, con pantalón amplio, una
chamarra de piel y “gorra de chafirete”.

El pintor reviste a su padre con una iconografía muy personal:
un saco a cuadros y zapatos de colores, lo acompaña con
representaciones de los pulmones, el cigarro, la muerte, la vida, los
mejores recuerdos de la niñez y la familia.

“El recuerdo más intenso sobre la vida de mi padre se origina en
el momento de compartir los alimentos. El llegaba con la comida en un
paquete bajo su brazo, nosotros (mis hermanos) ya esperábamos
sentados alrededor de una enorme mesa.

“Cuando él terminaba de abrir el paquete frotaba las palmas de
sus manos una contra la otra y decía: ora sí mis
hijos.atacamaraca!”, expresó.

Y es que de acuerdo con Mendoza Gutiérrez, al lado de sus
alumnos aprendió a compartir su destino y lo poco o mucho que
constituye su formación de artista plástico, así como a generar la
idea de la enseñanza-aprendizaje.

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Abren exposición de. dos. enseñanza-aprendizaje

“Enseñar es mostrar que es posible, aprender es volver posible a
sí mismo”, subrayó.

La exposición, que estará abierta al público en el mencionado
café, hasta el próximo 18 de julio, presenta además 12 bocetos de dos
murales que desde hace cuatro años sus alumnos han realizado en la
Preparatoria 5.

El primero titulado “La mujer dormida debe dar la luz”, indicó,
se trata de una investigación que hizo con sus alumnos sobre cuatro
textos, donde se expresa un cambio de energía y en donde México es el
centro de esa evolución; está basado en los libros del escritor Raúl
Velasco Piña, comentó.

Mientras que el segundo “Un lugar en el sexto sol”, está en
pleno proceso de realización. Ambos se plasman en 360 metros
cuadrados y están ubicados en detrás del campo número 1 de futbol en
las instalaciones de la Escuela Nacional Preparatoria No. 5 “José
Vasconcelos”.

En la muestra se observa el cuadro de una pareja feliz (padre y
madre), que da inicio a esa enorme familia que procura reunirse cada
domingo y fiesta familiar, pero también gira alrededor de los
acontecimiento que llevaron al señor Mendoza a morir.

Se aprecia la representación de los pulmones dañados gravemente
por el mal hábito de fumar, así como un par de peces que simbolizan
la vida y fertilidad para el pintor; los pescados y su esqueleto que
significan la muerte dentro de su iconografía.

Son recuerdos plasmados en pintura y color aglutinados con
sentimientos del artista, quien denota el interior de su alma, su
idea de la exist

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