Finaliza cumbre del G-8 con escasos avances sobre problemas globales

Por Heriberto Araújo.

Pekín.– La cumbre del Grupo de los Ocho (G-8) finalizó en Toyako, Japón, con escasos acuerdos concretos para resolver los principales problemas globales como el cambio climático y la escalada de precios del petróleo y los alimentos, dijeron analistas.

El mayor logro de la reunión fue un acuerdo no vinculante de los países industrializados para recortar en 50 por ciento las emisiones de gases de efecto invernadero para el año 2050, aunque el pacto no cuenta con la adhesión de India y China, dos de las principales economías emergentes.

Los dos gigantes asiáticos, que entre ambos representan 25 por ciento del total de las emisiones de gases de efecto invernadero del planeta, se han negado a cualquier compromiso aduciendo que todavía son economías en desarrollo.

Los activistas ambientales denunciaron que el acuerdo del G-8 apenas tendrá impacto real en la lucha contra el cambio climático, problema que según ellos necesita una acción decidida que tenga en cuenta a las economías emergentes.

Los líderes de Rusia, Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, Japón, Italia y Canadá también fracasaron a la hora de decidir acciones para frenar la escalada de los precios del petróleo, cuyo costo se ha duplicado en apenas un año.

El G-8 se limitó simplemente a expresar su “seria preocupación” por el aumento de los precios y a señalar la necesidad de un diálogo entre países productores y consumidores.

“El G-8 expresó su preocupación y criticó a los especuladores por la subida de los precios. Pero si se quieren iniciar discusiones serias al respecto, ¿no sería razonable contar con Arabia Saudita, el principal productor mundial de crudo?”, planteó Todd Benjamin, editor internacional de la cadena CNN.

De hecho, la cuestión de la representatividad y la ampliación estuvo más que nunca presente en esta cumbre, lo que puso de manifiesto las diferencias entre los países miembros del G-8 respecto a una posible ampliación del selecto club de las naciones ricas.

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, fue el único en defender la ampliación del G-8 con el objetivo que las decisiones tengan mayor impacto global, una propuesta que Estados Unidos y Japón rechazaron.

“El G-8 necesita una ampliación, necesita integrar a más países de América Latina, Africa y Asia, para que sus decisiones tengan mayor impacto”, explicó Claude Revel, especialista francesa en relaciones internacionales.

Consideró que “por el momento, el G-8 sólo sirve para enviar mensajes colectivos, para acercar posturas, no para tomar acciones concretas”.

“Se tendría que integrar un Grupo de los 13 o de los 20” del que formen parte países en desarrollo, dijo por su parte el especialista alemán Thomas Risse, del Instituto Otto Suhr de Política Internacional.

La cumbre tampoco sirvió para lograr medidas concretas que pongan freno a la crisis mundial de alimentos, que amenaza devolver al umbral de la pobreza a más de 100 millones de personas, según el Banco Mundial.

Lejos de encontrar soluciones, los líderes de los países desarrollados y en desarrollo mostraron sus diferencias respecto a los subsidios agrícolas, que el G-5 (México, Sudáfrica, China, Brasil e India) considera como una de las causas del encarecimiento de los alimentos.

“Hoy más que nunca hay que evitar el proteccionismo comercial. Hoy, a la luz de esta crisis, debemos replantear las distorsiones que causan los subsidios al mercado de productos agrícolas”, dijo el presidente mexicano, Felipe Calderón, coordinador del G-5 en el encuentro de Japón.

Carece G-8 de legitimidad para resolver crisis globales: El Mundo

Madrid.- El Grupo de los Ocho (G-8) se ha erigido en un gobierno universal, sin legitimidad para ello, lo que da motivo al escepticismo entre quienes esperan solución a las grandes crisis mundiales, consideró hoy el diario español El Mundo en un editorial.

El rotativo criticó la foto de los jefes de Estado y de gobierno del G-8 ante una opípara cena de 19 platos, cuando uno de los asuntos prioritarios de la reunión es cómo combatir el hambre mundial.

Expuso que eran muchos, y de enorme importancia, los temas a abordar: el cambio climático, el desorbitado encarecimiento del petróleo, la escasez de alimentos y la crisis económica mundial. “Sin embargo, los acuerdos mínimos alcanzados están muy lejos de ofrecer soluciones”, opinó.

Agregó que el compromiso de aumentar en 25 mil millones de dólares anuales la ayuda al desarrollo para Africa es un retroceso respecto a la promesa alcanzada en la Cumbre de Escocia de 2005.

El Mundo señaló que en un intento por enmascarar el fracaso, el G-8 sí ha logrado alcanzar el compromiso de reducir a la mitad para 2050 las emisiones de bióxido de carbono con el fin de combatir el cambio climático.

“No se puede desdeñar la importancia de la nueva actitud de Estados Unidos, hasta ahora siempre esquivo con los acuerdos internacionales sobre la materia”, añadió.

Sin embargo, acotó que “lo lejano del plazo y la falta de concreción hacen temer que estemos ante otro anuncio de buenas intenciones para el saco de incumplimientos del G-8”.

Puntualizó que la naturaleza mundial de los problemas a los que hay que enfrentarse exige una participación multilateral y pone en evidencia la falta de instituciones con capacidad para organizar la globalización.

“La Organización de las Naciones Unidas carece de los medios, y es obvia la insuficiencia de los organismos económicos y políticos existentes”, consideró.

No obstante, añadió que un G-8 erigido en gobierno, sin legitimidad para ello, hasta ahora ha dado más motivos para el escepticismo que confianza en que alguien guía el rumbo que sigue el planeta.

NOTIMEX

You must be logged in to post a comment Login