Desentraña autora el contexto en el que surge El Ateneo de México

* “Es un pozo del cual se puede abrevar muchísimo”, destaca

Por Javier Castillo.

México, 13 Jul (Notimex).- Ubicar al lector en la etapa de
convulsiones sociales en la que se creó el Ateneo de la Juventud, es
el interés de la académica mexicana Susana Quintanilla, con su más
reciente obra: “Nosotros. La Juventud del Ateneo de México”.

En entrevista para Notimex, la investigadora destacó que “el
tema del Ateneo de México es un pozo del cual se puede abrevar
muchísimo, y yo francamente, de haberlo sabido no me hubiera acercado
a él”.

Y es que, recordó, la formación del Ateneo tiene que ver con la
generación más influyente en México durante la primera mitad del
siglo XX, que poco a poco fue apareciendo hasta dominar el entramado
de la vida cultural, literaria y política mexicana.

En esta rigurosa investigación, Quintanilla destaca el inicio,
la consolidación y los problemas de una amistad entrañable y cómo
ésta resultó decisiva en la educación sentimental, la obra literaria
y las actitudes de protagonistas del Ateneo como José Vasconcelos,
Alfonso Reyes, Pedro Henríquez Ureña, Antonio Caso y Martín Luis
Guzmán, entre otros.

El libro comienza con el nacimiento y la muerte, en 1906, de
Savia Moderna, revista en torno a la cual se reunían los futuros
ateneístas, y termina en noviembre de 1911, un año después del
estallido de la Revolución Mexicana y de los festejos por el
centenario de la Independencia de México.

La entrevistada revisa la participación de esta generación en la
disputa por la sucesión presidencial y la fundación de la Universidad
Nacional, y como es que contribuye a múltiples cambios de la juventud
a la madurez; del positivismo al vitalismo; de la paz a la guerra; de
la dominación paterna a la orfandad y de la dictadura al primer
intento de una democracia moderna.

Al respecto, la maestra Quintanilla afirmó que “la Revolución
ayudó en gran forma al Ateneo y lo proyectó a una nueva dimensión,
antes simplemente no existía la plaza de académico, por ejemplo;
teníamos sobre nosotros la constante presencia de los escritores
españoles o en su defecto franceses”.

“Recordemos -dijo- que hasta después de la Revolución se
oficializó la educación pública y esto en forma escalonada le dio al
Ateneo, la posibilidad de crecer, ya que posteriormente se convertirá
en la Escuela de Altos Estudios y más tarde en lo que hoy conocemos
como la Facultad de Filosofía y Letras”.

Así, “Nosotros. La juventud del Ateneo de México” permite al
lector adentrarse más con las distintas personalidades de los autores
clásicos mexicanos, tal es el caso de Alfonso Reyes, un joven sensato
y apasionado, después sumado a la causa antirreleccionista o un José
Vasconcelos que inició escribiendo cuento y posteriormente, ya
politizado, rompe con Francisco I. Madero”, comentó la autora.

El libro, añadió, incluye la reproducción de un artículo inédito
de Alfonso Reyes, fundador del Ateneo de la Juventud, publicado en
1909 en diario El Anti-reeleccionista (periódico creado por Francisco
I. Madero) bajo el seudónimo de Teodoro Malio.

Lo que hace distinta esta historia de cualquier otra es la gran
cantidad de personajes, cerca de 50, entre las que sobresalen Alfonso
Reyes, Pedro Henríquez Ureña, Antonio Caso, Nemesio García Naranjo,
Jesús T. Acevedo y José Vasconcelos; el entorno, la capital del país
y de la República de las Letras mexicanas; la época, el principio del
siglo XX y el fin del Porfiriato.

Así, afirmó, esta combinación permitió el nacimiento de
“Nosotros.”, palabra emblemática para designar al grupo de íntimos
que dio vida y a la vez perpetuidad al Ateneo.

Para que esto último sucediera, recordó, hubo dos ingredientes
decisivos, la lectura y la amistad. Por eso, afirmó que “este libro
es la crónica de una amistad literaria, el registro de dos formas de
diálogo: el más sereno que se establece con los textos y el impetuoso
que se da entre los amigos, en especial cuando éstos aprenden a ser,
lo que llegan a ser”.

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