Estados Unidos envía funcionarios en busca de recomponer su relación con Bolivia

LA PAZ (AFP) – Dos altos funcionarios estadounidenses se reunirán el próximo lunes con el presidente boliviano, Evo Morales, en busca de superar la difícil relación bilateral, afectada por el retiro del programa Usaid de zonas cocaleras y por los riesgos a que está sometida la sede diplomática de Washington en La Paz.

Los secretarios del Departamento de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Thomas Shannon, y contra el Narcotrafico, David Johnson, hablarán con el gobernante indígena sobre los “problemas serios” que existen entre los dos países, informó el embajador estadounidense en La Paz, Philip Goldberg.

“Vienen a hablar para evaluar la ayuda y tratar de superar los problemas”, afirmó el diplomático, quien fue acusado por el mandatario aymara de digitar una conspiración contra su gobierno, junto a la derecha política y regional, y de utilizar políticamente la ayuda financiera de su país.

El embajador afirmó que “es cierto que existen problemas en la relación (entre La Paz y Washington), queremos hacer algo para mejorar (…) pero todavía hay problemas serios”.

Sin embargo, el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, brazo derecho del presidente boliviano, pidió al diplomático explicar “en qué consiste la seriedad de esos problemas” y manifestó que más que un incidente bilateral hay un cuestionamiento de la labor del embajador Goldberg por diferentes incidentes producidos en los últimos meses.

Los incidentes bilaterales subieron de tono en junio pasado cuando miles de vecinos asediaron la sede diplomática en La Paz, en protesta por la decisión de Washington de otorgarle asilo político a un ex ministro de Defensa acusado por la justicia boliviana de genocidio.

El Departamento de Estado está preocupado por el hecho de que ministros de Morales reprocharon la labor de la policía que protegió la embajada de Estados Uniodos en La Paz e incluso removió a un jefe policial que comandó las operaciones de seguridad para evitar que la sede fuera invadida.

Pocos días después los cocaleros del Chapare (centro) decidieron expulsar al programa norteamericano de cooperación Usaid de la zona, cuna política de Morales, denunciando una “conspiración” del programa de asistencia, que apoya los programas de reducción del cultivo, materia prima para fabricar cocaína.

El embajador Goldberg pidió que paren las acusaciones en su contra y afirmó que la salida de Usaid del Chapare “es un problema serio”.

El sábado pasado el presidente Morales dijo que quiere “conversar sinceramente” con el secretario Shannon y presentarle las denuncias de conspiración de la embajada estadounidense en Bolivia.

El gobierno de Morales lleva apuntes de lo que considera pruebas de una conspiración de Washington.

El poder Ejecutivo denunció en junio de 2007 que una joven estadounidense fue interceptada en el aeropuerto de El Alto, que sirve a La Paz, con un cargamento de 500 balas, en un vuelo comercial procedente de Miami, y que tenía como destinatario el jefe de la misión militar, James Campbell.

Cuatro meses después, el presidente Morales mostró una fotografía del embajador Goldberg junto al presunto delincuente colombiano, Jhon Jairo Vanegas.

Los dos casos no prosperaron en la justicia boliviana.

En febrero de este año, la cancillería boliviana reveló que el joven becario norteamericano Joan Alexander van Schaick denunció que el asesor de seguridad de su embajada, Vincent Cooper, le pidió que espiara a cubanos que trabajan en Bolivia en campañas educativas y de salud.

You must be logged in to post a comment Login