Está de visita en el Faro de Oriente “El payaso equilibrista”. Talleristas de “Alas y Raíces” cuentan su historia y le enseñan ainfantes de Iztapalapa a hacer lo mismo.

México, 18 Jul (Notimex).- La versión original de “El payaso
equilibrista” era de barro, pesaba cerca de 800 gramos y hacía sus
graciosas piruetas sobre una barra de madera de 30 a 40 centímetros.

“Así era hace más de 200 años cuando llegó a México, allá por
los tiempos de don Miguel Hildalgo y Costilla, el Padre de la
Independencia; porque el payaso equilibrista llegó primero a
Guanajuato y de ahí se desparramó al resto de México”.

De esta forma comienza una de las sesiones que Rubén Dac Pérez
imparte en el “Taller de Juguetes Tradicionales” en el Faro de
Oriente, con motivo de estas vacaciones de verano.

La enseñanza de este taller es organizado por el Consejo
Nacional para la Cultura y las Artes a través del programa “Alas y
Raíces”.

No se trata solamente de la historia del juguete, sino que
también adiestra a los niños en su elaboración, procedencia y manejo
de los materiales con los que está construido, lo mismo que su
origen, leyendas, cuentos. anécdotas y posibles variantes.

Tal es el caso de “El payaso equilibrista” que una vez en México
fue hallando aplicaciones en madera y lámina, según la entidad donde
se le reprodujera, así como en diferentes tamaños y divertimentos,
pues lo mismo salta, gira y se acuesta sobre un lápiz y una cuerda
que en la mano o en un dedo.

“Es tan versátil -dice Rubén- que puede colocársele en una
ventana para que el viento lo mueva y haga piruetas para el encanto
de niños y adultos”, expresó.

El tallerista de “Alas y Raíces” habla específicamente del
Payaso equilibrista de cartón que él y sus compañeros Rosario Molina
y Wilfrido Salvador utilizan para los cursos de verano, y que resulta
muy ligero y barato, a diferencia de los originales de barro, madera
y lámina.

De acuerdo con Dac Pérez, este juguete surgió inicialmente en
Grecia o Roma, después se difundió en Europa y al país llegó de manos
españolas al final de la Colonia.

El repertorio lúdico de “Alas y Raíces” en el Faro de Oriente
incluye cerca de una decena de juguetes poco conocidos, entre ellos
el maromero, el pollo pelón, el búho volador, la araña patona, el
sacapiojos y la tortuga mágica.

Sigue
Está de visita. dos. mágica.

Esta última, localizada por Rubén Dac Pérez en Oaxaca y enseñada
a niños mayores y jóvenes -de 12 a 16 años con estudios de
secundaria-, tiene una función lúdico-ecológica que se complementa
con el relato de la Leyenda del misterio de la tortuga.

El cuento se desarrolla al mismo tiempo que se enseña cómo hacer
el juguete, que consiste en un caparazón integrado por nueve piezas
de cartón o barro (según el modelo original) que al moverse y salirse
de su entorno se destruye.

“Es una lección de ecología para los niños”, dijo Dac Pérez,
quien resaltó la importancia de enseñar a los niños a construir sus
propios juguetes porque con ello cultivan sus habilidades manuales e
ingenio y se distraen por cuenta doble.

En el Faro de Oriente “Un verano con alas en la ciudad”, el
programa creado por Alas y Raíces para las vacaciones de este ciclo
escolar, los padres de familia hallan también diversas formas de
distraerse; mientras sus hijos participan en los talleres.

La mayoría colabora como voluntarios y auxiliares de los
talleres, otros actúan como comodines o sustitutos de talleristas y
unos más como guías de excursiones.

El Faro de Oriente está ubicado en la Calzada de Zaragoza sin
número, en la colonia Fuentes de Zaragoza, delegación Iztapalapa.

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