Espera Madrid reunir a dos millones de fieles en jornada juvenil 2011

Por Andrés Beltramo Alvarez.

Sydney.- El Papa Benedicto XVI anunció que la próxima Jornada Mundial de la Juventud de 2011 será en Madrid y este mismo día los organizadores aseguraron que su meta será reunir dos millones de personas en la capital española.

El cardenal Antonio María Rouco Varela, arzobispo madrileño y presidente de la conferencia episcopal de su país, ofreció la tarde de este domingo una conferencia de prensa a pocas horas del anuncio oficial de su ciudad como sede de la próxima Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).

El purpurado calificó la elección como “un gran don de Dios para la Iglesia en España” y aseguró que los españoles deberán empeñarse para mejorar la organización ofrecida por Sydney al encuentro.

Agregó que aún no tuvo la oportunidad de informar al gobierno de su país sobre la decisión del Vaticano pero confió que se hayan enterado a través de los medios de comunicación.

“Del gobierno nos esperamos libertad de acción y cooperación, sobre todo de la comunidad autónoma de Madrid; también contaremos con el apoyo de los católicos españoles y de la cooperación de todos”, estableció.

La fecha de la jornada de 2011 será la tercera semana de agosto y ante la insistencia de saber a cuántos jóvenes se esperaría para esa ocasión aseguró: “superaremos el millón, espero llegar a dos, seguro lo lograremos”.

La Jornada Mundial de la Juventud es el máximo encuentro internacional de adolescentes católicos, la de Sydney fue la edición 23 y la misma convocó unos 250 mil participantes, más de la mitad de fuera del país.

Será la segunda vez en que Rouco Varela, como obispo, reciba este acontecimiento; la primera vez lo hizo en 1989 siendo prelado de Santiago de Compostela donde el extinto Juan Pablo II encabezó la segunda magna JMJ.

Alienta el Papa a jóvenes a ser “profetas” de una nueva era

Benedicto XVI llamó el domingo a más de 500 mil fieles de diversas partes del mundo a ser profetas de una nueva era, donde reine el amor sobre la codicia, el egoísmo y la superficialidad.

Durante la misa de clausura de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), ante una explanada repleta de peregrinos en el Hipódromo de Randwick –a las afueras de esta capital-, el Papa hizo un llamado a los jóvenes a renovar la Iglesia y al mundo.

“Una nueva generación de cristianos está llamada a ayudar a construir un mundo donde el don divino de la vida sea bienvenido, respetado y apreciado; ni rechazado ni temido como si fuera una amenaza, ni destruido”, dijo.

“Una nueva era donde el amor –agregó- no sea ni codicioso ni egoísta, sino puro, fiel y auténticamente libre, abierto a los demás, respetuoso de su dignidad, buscando su bien e irradiando alegría y belleza”.

Según el líder religioso, en esta realidad diferente la esperanza deberá liberar de la superficialidad, de la apatía y del egoísmo, los cuales “asfixian” las almas y “envenenan” las relaciones humanas.

En un encendido discurso, el pontífice preguntó a los adolescentes que lo escuchaban: “¿Qué van a dejar ustedes para la próxima generación? ¿Están construyendo sus vidas sobre bases sólidas, construyendo algo que perdurará?”

A ellos les pidió convertirse en “profetas de esta nueva era” y en “mensajeros del amor”, para conducir a las personas hacia Dios y construyendo un futuro de esperanza para toda la humanidad.

“íEl mundo necesita de esta renovación!”, advirtió al señalar que en las sociedades modernas, junto con la prosperidad material, se extiende un desierto espiritual: “Un vacío interior, un temor sin nombre, un sentimiento silencioso de desesperación”.

Ante estas circunstancias, aseguró Benedicto XVI, sólo el amor puede dar sentido a la vida, un “gran don liberador”, el único capaz de satisfacer a la humanidad.

“La efusión del Espíritu de Cristo a la humanidad es una promesa de esperanza y liberación de todo lo que nos empobrece. Esto da a los ciegos una nueva visión; libera a los oprimidos y crea la unidad en la diversidad”.

“Este pode

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