Reviven en México “El libro de los amores ridículos”, de Kundera.

México, 20 Jul (Notimex).- Considerado uno de los textos más
gozosos del escritor checo Milán Kundera (1929), aunque no por eso
menos irónico y reflexivo que el resto de su producción literaria,
“El libro de los amores ridículos” fue rescatado aquí para refrendar
la genialidad del autor de “La insoportable levedad del ser”.

Escrito en 1968, pero editado por primera vez en México en la
colección Maxi de Tusquets, el libro de relatos es testimonio de un
Kundera poseedor de un humor fino, salpicado de sabiduría, que deja
al lector más que una reflexión, el placer del descubrimiento
cotidiano.

El amor, la amistad, el sexo y la mezcla de uno o más de estos
elementos, son el hilo conductor de los relatos, cuyos personajes
autónomos o relacionados entre sí, comparten con el lector sus
experiencias de vida en un entorno cerrado, incluso reprimido.

Divido en siete partes, “El libro de los amores ridículos” va de
lo tragicómico del relato “Nadie se va a reír”, en el que un hombre
pusilánime persigue a un ayudante de profesor para que emita una
opinión respetable de un insulso artículo; hasta la aventura erótica
de una pareja de jóvenes que en “El falso autostop” se envuelven a sí
mismos en una compleja telaraña de desconfianzas.

“La dorada manzana del eterno deseo” es el retrato de dos falsos
casanovas que ven en la persecusión sexual el mayor de sus placeres,
en medio de una monótona vida de doble moral, que incluye la
fidelidad.

El centro del universo kunderiano está en las tres siguientes
partes que involucran la historia y el entorno del doctor Havel, ese
hábil y maduro seductor que es capaz de las bromas más irientes así
como de los actos de ternura más condescendientes.

Aunque aquí el hilo conductor es Havel, el abanico de personajes
va más allá del hedonismo del protagonista, dando muestra del
complicado entramado que existe en las relaciones humanas que rodean
cualquier núcleo de pareja.

Escritos con magistral sentido del humor, Kundera podría estar
siendo reflejado por momentos en esta ensalada de cualidades y
defectos humanos con los que ha dotado al afamado doctor Havel,
hombre de edad que gusta de seducir lo inseducible y de despreciar
todo aquello que de la vida se le ofrezca.

El final del libro es la historia de “Eduard y Dios” un relato
sobre la fe, la búsqueda del sentido y el encuentro con el verdadero
Dios, aquel que arrancará una sonrisa al protagonista.

Sigue.

Reviven/dos/protagonista.

En todas las historias resalta el detallado perfil humano que
Kundera realiza de sus personajes, sus obsesiones, sus frenéticas
búsquedas de ese algo que los rete o los saque de sus medianías; esa
necesidad de salvación con la que actúa el ser humano en situaciones
tan cotidianas como mágicas; tan diversas como absurdas.

Nacido en Brno (República Checa), Kundera estudió en el
Carolinum de Praga y dio clases de historia del cine en la Academia
de Música y Arte Dramático, entre 1959 y 1969, y posteriormente en el
Instituto de Estudios Cinematográficos de Praga.

También trabajó como jornalero y músico de jazz, antes de
escribir sus primeras novelas, entre las que se encuentran “La broma”
(1967), “El libro de los amores ridículos” (1968) y “La vida está en
otra parte” (1973), que atacan con ironía al modelo de sociedad
comunista.

Tras la invasión soviética de Checoslovaquia, en 1968, perdió su
trabajo y sus obras fueron prohibidas. En 1975, consiguió emigrar a
Francia, donde enseñó literatura comparada en la Universidad de
Rennes, hasta 1980, y más tarde en la cole des Hautes tudes de
París.

Radicado en Francia, cuya nacionalidad adoptó desde hace un
cuarto de siglo, entre las obras posteriores de Kundera cabe citar
“El libro de la risa y el olvido” (1981), unas memorias que
provocaron la revocación de su ciudadanía checa, y dos novelas, “La
insoportable levedad del ser” (1984) e “Inmortalidad” (1991).

La primera de ellas una excelente historia de amor en medio de
la represió

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