Urgen más “padres de crianza” latinos en Estados Unidos

Chicago.- Aunque aún no es un problema fuera de control, en Estados Unidos urgen más y mejores “padres de crianza” latinos para los niños de ese grupo étnico, debido a que es un concepto que no termina de asimilar la población hispana.

En el estado de Illinois hay mil 193 casos de niños de origen hispano en crianza temporal, 29 por ciento de ellos vive con algún pariente, 474 están en hogares sustitutos y el resto permanece en refugios.

El mayor número se concentra en esta ciudad y su área metropolitana, donde 13 por ciento de padres que reciben a un niño hispano son anglosajones y se cuenta con sólo 140 familias de crianza del mismo origen étnico.

La reducida oferta de padres de crianza latinos es un problema actual y una preocupación hacia el futuro, ante el acelerado aumento de la población hispana en los suburbios de Chicago, advirtió Luis Barrios, presidente del Consorcio Latino (CL).

Ciudades como Palatine registran un crecimiento de hispanos de 555 por ciento; Naperville, 172; Waukegan, 139; Aurora, 103, y Joliet ciento por ciento, precisó en entrevista el dirigente de la organización coordinadora del programa en el área.

Un “padre de crianza” es un concepto extraño en la cultura latina y una actividad poco frecuente en sus comunidades de Estados Unidos, entre otras razones por la falta de espacio en hogares con familias tradicionalmente numerosas.

La crianza temporal se ofrece a niños cuyos padres no pueden atenderlos al enfrentar cargos por abuso infantil, negligencia, falta de cuidado médico, de alimentación y drogadicción, entre otros.

“Se buscan familias de crianza hispanas porque ayudan a reducir el impacto en el niño al separarlo de sus padres, pero no es fácil. En el reciente reclutamiento, de 100 interesados sólo cuatro entraron a la capacitación”, dijo Barrios.

Además del factor cultural, influye en la escasez los estrictos requisitos para convertirse en un cuidador temporal: carecer de antecedente criminales, gozar de buena salud, un adecuado espacio en el hogar y capacitarse durante tres meses.

“Hay muchos casos que muestran voluntad, pero no reúnen los requisitos, por ejemplo, alguien que reside en el vecindario de Pilsen, donde las viviendas se dividen en forma múltiple, no llega a ser candidato”, agregó.

Como el objetivo primordial es que el niño vaya a un hogar donde se le hable español y cuente con todas las características de su propia comunidad, el programa da prioridad a familiares del menor, a quienes preparan.

También se contemplan los casos de parientes indocumentados, que asumen la custodia de un niño, los cuales tienen acceso al programa sólo con el número de identificación fiscal (ITIN).

Y cuando los niños son hijos de deportados, el Consulado mexicano interviene para repatriarlo, a través del Sistema de Desarrollo Integral de la Familia (DIF).

Un padre de crianza recibe una cantidad al mes para los gastos del niño a su cuidado, que en el caso de Illinois tiene las tarifas más bajas, de 380 dólares al mes por recién nacido y 450 cuando es adolescente.

La escasez de hogares temporales no es un problema fuera de control, debido a que los niños con esa necesidad no llegan a la misma vez, pero en ocasiones se presentan en grupos de varios hermanos, dificultando su ubicación.

“Hemos tenido grupos de hasta seis hermanos y hermanas, y conseguir un hogar que acepte a todos es imposible, pero es más traumático para ellos que los separen”, comentó el líder de CL.

Un problema adicional puede ser la edad del niño, ya que muchas familias rechazan la atención de adolescentes, aun cuando el Consorcio Latino ofrece asesoría a través de sus 13 agencias que desarrollan el programa.

El promedio de edad de un niño con esta necesidad en el estado es de 10 años, y el de permanencia en un hogar temporal mínimo de seis meses, con el 40 por ciento de casos en los que se logra la reunificación familiar.

“El mismo porcentaje se presenta en adopciones con los padres de crianza, aunque hay casos

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