Echa Alvaro Ruiz Abreu una mirada al “collage” de Kapuscinski.

* El crítico analizó avasalladora personalidad del periodista polaco.

México, 23 Jul (Notimex).- El crítico literario, biógrafo y
escritor Alvaro Ruiz Abreu analizó hoy la “avasalladora personalidad”
de Ryszard Kapuscinski (1932-2007), de quien desmenuzó su actividad
como periodista y, al mismo tiempo, su desempeño como
escritor-observador-sociólogo y antropólogo.

En su ponencia “El collage de Kapuscinski”, leída en el Centro
de Lectura Condesa, de esta ciudad, el también profesor e
investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) calificó
al escritor como “uno de los pocos misioneros de gran calibre en los
albores del Siglo XX”.

El “collage” en la vida de ese personaje, mencionó ante una
veintena de escuchas, radica en la diversidad de actividades en las
que destacó. Citó, por ejemplo, la meticulosidad con que archivó
documentos y testimonios antes y durante el Holocausto en la Europa
de la Segunda Guerra Mundial.

Esa actividad, señaló apoyado en una serie de imágenes que la
computadora exhibía en el fondo de la sala, la llevó a cabo de manera
independiente a su trabajo como reportero en la agencia polaca de
noticias, y en ambos casos brilló su literatura.

“El hacía su trabajo periodístico con rigor, cumpliendo las
exigencias que le marcaba la agencia en la que trabajó durante varios
años. Y al margen de cada nota que le tocaba cubrir, de cada evento
que reseñaba, recababa información valiosa”, explicó el doctor en
Filología.

Las imágenes recrearon el sitio donde Kapuscinski nació, llamado
por él mismo como “la parte más pobre de Polonia, y tal vez del mundo
entero”. Se vieron en blanco y negro los tiempos que le tocaron vivir
e imágenes de la ex Unión Soviética, las huestes nazis y sus
personajes contemporáneos.

Más adelante, se preguntó cómo entendería ese ser el concepto de
“collage en su escritura”. El mismo se respondió: “Lo concibió como
se hace en la pintura y en prácticamente todas las cosas. Es una suma
de varios ejercicios y actitudes, como la autobiografía, el
reportaje, la memoria, el diario, el viaje.”.

Para Kapuscinski, la narración siempre debía ser elaborada en
primera persona, porque se desprende de su propio y particular punto
de vista sobre un acontecimiento que sucede en el mundo. El
“collage”, en términos de rigor estético, mencionó Abreu, “consiste
en ensamblar pequeñas partes en un todo unificado”.

De esa forma y al aplicar el concepto a la obra de Ryszard
Kapuscinski, aseveró que la unidad depende de cada persona, de la
forma en que hace cada una de las partes que integrarán el “collage”.
La palabra viene del francés y significa “pegar”, explicó el
catedrático a quienes lo escuchaban.

Un “collage”, agregó, puede ser de fotografías, piel, madera,
periódicos, revistas, objetos de uso cotidiano y muchas cosas más, en
una técnica que nació en 1912 en el ámbito de la pintura. Así, el del
escritor polaco nace de fragmentos hechos con vivencias, entrevistas
e investigaciones.

Ruiz Abreu, quien estudió Comunicación Social en la Universidad
Iberoamericana y es doctor por El Colegio de México y la Universidad
Complutense de Madrid, consideró que en la obra de este personaje fue
determinante la academia en el terreno de las letras y su quehacer
periodístico.

Destacó que luego de 1912, el “collage” fue adoptado por la
vanguardia de diversas corrientes artísticas, principalmente en
Europa, y en poco tiempo llegó al campo de las letras. Kapuscinski
“fue un periodista que supo combinar, de manera perfecta, la
introspección sobre la realidad con la descripción de las cosas que
descubría en ella”.

Reconoció, sin embargo, que antes de ese polifacético escritor
hubo otros más que marcaron su obra con el signo del “collage”.
“Hablamos de alguien que fue excepcional pero no único”, concluyó el
maestro Alvaro Ruiz Abreu, quien recomendó lecturas como “Imperio”
del mismo mítico personaje, fallecido en el 2007.

© 2006-2008 Notimex, Agencia de Noticias del Estado

You must be logged in to post a comment Login