Hay nuevo embajador

Teresa Gurza

Es la primera vez en los siete años que tengo en Chile, que un embajador de México informa de su misión a la comunidad mexicana.

Se trata de Mario Leal Campos, a quien no conozco, pero de quien tengo ya buena impresión porque envió a los mexicanos que vivimos acá, un atento comunicado en el que se pone a nuestra disposición.

No me enteré de que hicieran algo semejante los dos embajadores anteriores: Ricardo Valero subsecretario de Relaciones Exteriores con el PRI, miembro del PRD y luego embajador del panista Fox; y Ricardo Villanueva, que ahora es embajador en Trinidad-Tobago, remoción y nuevo cargo que no sé si fueron premio o castigo, porque pasó por Chile sin pena ni gloria; desde que se fue el 6 de noviembre pasado, no había embajador.

Con Valero hablé en la Embajada allá por el 2001 0 2002, en los precisos momentos en que le informaba a José Miguel Inzulza entonces ministro del Interior del presidente Ricardo Lagos, que la sede diplomática de nuestro país estaba siendo “tomada” por un grupo disidente.

A Villanueva ni lo conocí; y por lo que pude advertir, ambos estuvieron bastantes ausentes de los actos relacionados de alguna forma con México; varias veces asistí a lugares a los que se aseguraba llegarían, y no lo hicieron.
Para suplir a Villanueva, el presidente Felipe Calderón propuso a la actual subsecretaria de Gobernación, Ana Teresa Aranda, pero no fue aceptada por el Senado de nuestra República.

La ausencia de embajador durante casi siete meses, motivó rumores; y se decía que Calderón estaba “sentido” con el gobierno chileno, por no haber reconocido de inmediato su triunfo electoral.

Lo que puede no ser cierto; porque fue Chile, el primer país visitado por Calderón como presidente electo; acompañado por cierto, de una comitiva bastante bisoña; recuerdo que algunas de sus integrantes, no sabían siquiera los nombres correctos de los partidos de oposición y de sus dirigentes, con los que Calderón se entrevistó en el hotel Hayth, después de un breve saludo a la comunidad mexicana.

El caso es que finalmente llegó Leal, cuarentavo embajador mexicano en Chile y nacido en Monclova, Coahuila, el 9 de agosto de 1952. Es Ingeniero Mecánico por el Instituto Politécnico Nacional, con estudios de postgrado en Alemania.

México inició desde 1831 sus relaciones diplomáticas con las naciones sudamericanas y el imperio del Brasil; pero durante siete décadas los embajadores abarcaron varios países de la región y la sede estaba en Río de Janeiro

Para 1901, el embajador era sólo ante las repúblicas occidentales de Sudamérica; y dos años más tarde, el nombramiento incluía a Chile, Perú, Colombia y Ecuador.
Fue Miguel de Béistegui y Septién el primero en residir en Santiago de Chile; pero poco le duró el gusto, porque Venustiano Carranza destituyó a todo el personal diplomático, por haber apoyado el gobierno de Victoriano Huerta.

En 1949 se nombró el primer embajador únicamente para la República de Chile; correspondiendo el honor a Manuel Maples Arce.

los 40 embajadores sobresale sin duda Gonzalo Martínez Corbalá, que toma posesión el primero de agosto de 1972 y destacó por su actuación los días posteriores al golpe militar que el 11 de septiembre de 1973, derrocó al presidente constitucional Salvador Allende.

Con su fuero diplomático y a riesgo de su propia vida, Martínez Corbalá protegió a cientos de chilenos que buscaron refugio en nuestra embajada y luego recibieron asilo de México; entre ellos a la esposa, hijas y nietos del presidente Allende.

En noviembre de ese año, y una vez que todos los asilados estuvieron a salvo, el presidente Luis Echeverría rompió relaciones con la junta militar golpista encabezada por Augusto Pinochet.

Las relaciones diplomáticas con el gobierno chileno se reanudaron hasta el 24 de marzo de 1990, con la llegada de la democracia. Pocas semanas después, tomó posesión como embajador, Horacio Flores de la Peña. Después de cinco embajadores más, llega ahora Leal.

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