Se hablará sobre las migraciones en un Simposio Internacional.

* La capital mexicana será su sede, del 18 al 22 de agosto próximo.

México, 25 Jul (Notimex).- Las migraciones será el tema al que
se dedicará el IV Simposio Internacional El Hombre Temprano en
América, que realiza el Instituto Nacional de Antropología e Historia
y la Dirección de Antropología Física, a través del proyecto El
Hombre Temprano en México, desde el 2000.

Informó lo anterior el antropólogo Concepción Jiménez -uno de
los fundadores y coordinador del evento académico-, quien añadió que
el acontecimiento se realizará del 18 al 22 de agosto próximo, en el
Museo Nacional de Antropología.

Agregó que en estos simposios han participado destacados
especialistas en evolución, origen, afinidad y antigüedad del hombre
americano.

Entre los asistentes a ese evento estará el doctor Carlos
Lorenzo, quien forma parte del equipo de trabajo del doctor Eudald
Carbonell, en Atapuerca, España, uno de los sitios arqueológicos más
importantes del mundo, donde está presente la evolución humana.

También compartirá sus conocimientos en este simposio el doctor
José Luis Lanata, investigador argentino que ha trabajado sobre la
llegada del hombre a América; él hace una simulación y ubica el
arribo de los primeros grupos humanos entre 20 mil 18 mil años.

Otro de los participantes es James Chatters, investigador
estadounidense que ha estudiado al hombre de Kenewik, uno de los
esqueletos que ha despertado polémica en cuanto a su afiliación
poblacional.

Jiménez presentará un trabajo comparativo empleando los cráneos
más antiguos de México y una muestra de cráneos de Australia y Nueva
Guinea, que pertenecen al acervo osteológico de la Universidad de
Cambridge, Inglaterra.

El explicó que los cráneos se midieron y fueron analizadas sus
características físicas para determinar si hay semejanzas entre las
tres muestras estudiadas.

Asimismo dijo que su estudio parte de las hipótesis respecto a
los antepasados del hombre americano. Una de ellas afirma que
pudieron haber llegado de Australia o brincando sobre las islas que
se encuentran en el Océano Pacífico o por el Estrecho de Bering.

De acuerdo con Jiménez, hoy día no existe diferencia entre las
hipótesis planteadas sobre la antigüedad desde la entrada del hombre
al Continente Americano, debido a que las reportadas en los últimos
años se ubican entre 20 mil y 25 mil años antes del Presente (a.P.).

Sigue
Se hablará sobre las/dos/(a.P).
.
“Lo que tenemos que decir es que al inicio de las
investigaciones sobre el hombre americano, las hipótesis que se
planteaban diferían por miles de años”, subrayó.

Las preguntas que siguen por resolver son: por dónde viajaron,
cuál fue el corredor por dónde ingresaron, si entraron por el
Pacífico, por la parte sur o por el norte y, en este sentido.

Resaltó que la información que aporte México es muy importante
porque de cualquier manera tuvieron que pasar por aquí, debido a la
ubicación geográfica del país, por eso los resultados de sus
investigaciones son de relevancia para entender la prehistoria de
América, advirtió el investigador.

Cabe recordar que los restos humanos más antiguos en América
fueron localizados en México y es la Mujer del Peñón III, que fue
fechada por el método de Carbono 14 (C14) en el año 2000 y tiene 12
mil 700 años.

Este esqueleto fue descubierto accidentalmente en 1959, cuando
el señor Tereso Hernández cavaba un pozo en el patio de su casa, en
las calles de Emiliano Zapata y Bolívar, en la colonia Peñón de los
Baños, muy cerca del Aeropuerto Internacional Benito Juárez, en la
Ciudad de México.

Los restos fueron entregados al entonces Departamento de
Prehistoria del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH)
y al lugar de los hallazgos acudió el arqueólogo Francisco González
Rul, quien realizó pozos de sondeo para analizar el sitio.

Los estudios de entonces concluyeron que se trata de un
espécimen precerámico, es decir que pertenecía a un grupo humano
anterior a las culturas cerámicas, con una antigüedad de seis mil
años.

Cuarenta y un años después, al iniciar el siglo XXI, los
adelantos tecnológicos permitieron verificar la antigüedad de La
mujer del Peñón III, el estudio se realizó en uno de los laboratorios
más importantes en fechamientos, “Research Laboratory for Archaeology
and de History of Art, Oxford University Radiocarbon Accelerator
Unit”, .UK.

Los resultados de la datación fueron publicados por revistas
internacionales, con lo cual entraron al debate científico, con este
trabajo México hace quizá una de las aportaciones más importantes
para las investigaciones de la prehistoria en América, explicó
Jiménez.

Sigue
Se hablará sobre las/tres/Jiménez.
.
En 2000, se fecharon un número importante de esqueletos humanos,
sin embargo, sólo de siete se obtuvieron fechas; cinco fue por método
directo de C14 (tomando una muestra del colágeno del hueso): La mujer
del Peñón III, El hombre de Tlapacoya, El Hombre de Chicoloapan, El
hombre de la Cueva de Texcal y El hombre de Tepexpan.

Y dos de manera indirecta (a través de la tierra que conservaba
el cráneo): El hombre de Balderas y El hombre de Chimalhuacan.

Las antigüedades que se obtuvieron se encuentran entre los 4 mil
500 a 12 mil 700 años a.P., en ese momento se consideró necesario
presentarlos en un evento académico y de esta forma se organizó el
primer simposio.

En términos muy generales, así es como nace el primer Simposio
internacional El Hombre Temprano en América, donde se propició la
discusión y reflexión colectiva del tema medular en las
investigaciones sobre el poblamiento en América.

El laboratorio determinó la antigüedad de La mujer del Peñón III
en 12 mil 700 años con una confiabilidad de 95 por ciento. El
hallazgo cronológico, hasta el momento el fechamiento más antiguo
para un espécimen humano en el Continente Americano.

Con esta labor, México, a través del Instituto Nacional de
Antropología e Historia, entró al debate científico sobre la
prehistoria americana, llevando a la mesa de discusiones sus
aportaciones en la materia.

El proyecto de investigación del hombre temprano en México tiene
varias vertientes. Además de los fechamientos, se hicieron estudios
morfológicos, genéticos y de alimentación, algunos de éstos ya están
concluidos.

Las próximas tareas del proyecto son recorridos a nivel nacional
por lugares, ya ubicados, con posible presencia prehistórica, para
detectar los sitios precerámicos; y hacer el mapeo, levantamiento y
registro de tales sitios y posteriormente su trabajo de excavación.

Jiménez destaca que las colecciones osteológicas permiten
reconstruir parte de la historia biológica y cultural del hombre ya
que los huesos son archivos biológicos y culturales, a través de
ellos podemos conocer algunas de las huellas de lo que hizo y fue un
hombre.

En el próximo simposio, el público podrá conocer algo más de
esas huellas que de manera única conserva el tiempo.

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