Proteja los lentes de contacto del agua dulce

DALLAS, TX. (ConCiencia) – En estos días de verano no se olvide de quitarse los lentes de contacto al ir a la piscina, río o lago. Si su vista se reduce demasiado sin ellos, busque alternativas; pero no permanezca en el agua dulce con ellos.

Contrariamente a lo que se piensa, no solo el agua salada podría hacerle daño a los ojos cuando tiene los lentes de contacto puestos. El problema mayor se encuentra al nadar en agua dulce, pues existe una ameba: la acantameba, que vive en el agua dulce de lagos y ríos y que tiene la capacidad de adherirse fácilmente a los lentes de contacto, ocasionando daños a la córnea.

Según Dwinght Cavanagh, oftalmólogo de UT Southwestern, aunque la infección es bastante rara, ésta puede ocurrir y, de no tratarse a tiempo, podría traer consecuencias irreparables como la ceguera o un trasplante de córnea.

Por este motivo, Cavanagh recomienda visitar al médico si la persona sufre de irritaciones, ardor en los ojos o siente que la visión empeoró con el tiempo.

“Las personas que usan sus lentes de contacto mientras toman una ducha, que usan agua del grifo para remover suciedad de sus lentes o que nadan en estanques o lagos con los lentes puestos, son más propensos a infectarse con este organismo”, dijo Cavanagh.

El riesgo de contraer esta infección es tan serio que los expertos recomiendan que quienes usan lentes de contacto incluso se los quiten antes de sumergirse en una bañera de agua caliente.

La ameba es un organismo unicelular que se caracteriza por ser cambiante y que vive en el agua o la tierra- específicamente en aguas dulces y cálidas, como lagos, charcos, aguas industriales o piscinas descuidadas con poco cloro.

Principalmente se localiza en la capa superior del fondo, por lo que la infección a través de este parásito es más fácil si la víctima remueve o pisa el sedimento.

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