Caso de Medellín es el segundo con más sentencias a muerte en Texas

Dallas.- El crimen por el que el reo mexicano José Ernesto Medellín sería ejecutado el próximo martes es el segundo con mayor número de sentencias de muerte dictadas en Texas, con cinco condenas a la pena capital.

Medellín, originario de Nuevo Laredo, en el estado mexicano de Tamaulipas, podría ser ejecutado el próximo martes por participar junto con otros cinco, en la violación y asesinato de Elizabeth Peña y Jennifer Ertman, de 16 y 14 años, el 24 de junio de 1993 en Houston.

Las jóvenes fueron atacadas cuando regresaban a la casa de una de ellas y decidieron tomar un atajo a través de un parque a lo largo de unas vías del tren, donde se encontraba el grupo bebiendo cerveza para celebrar la iniciación de un nuevo miembro de su banda.

Las evidencias mostraron que las adolescentes fueron violadas múltiples veces por los pandilleros, golpeadas y pateadas antes de ser estranguladas con un cinto y con las cuerdas de los tenis de una de ellas.

Sus cuerpos fueron descubiertos cuatro días después, descompuestos bajo un calor de 40 grados centígrados.

El mismo día en que fueron encontrados los cadáveres, la policía detuvo a los homicidas, luego que Joe Cantú, hermano de Peter Cantú -uno de los participantes en el crimen-, reportara a las autoridades el haber escuchado al grupo jactarse de lo que habían hecho.

El director de la Oficina para Víctimas de Crimen de la alcaldía de Houston, Andy Kahan, dijo que el homicidio de las adolescentes ha sido uno de los crímenes más horrendos que ha visto durante sus casi 20 años representando a familiares de las víctimas.

“Fue como un festín de fieras salvajes”, dijo.

El grupo actuó “con una mentalidad de turba, como una escena de motín”, señaló por su parte Mitchell Corey, quien escribió “Pure Murder” (Homicidio Puro), un libro sobre la muerte de las dos adolescentes.

En juicios por separado, cinco de los participantes en el doble homicidio fueron declarados culpables y sentenciados a muerte, incluyendo a Peter Cantú, Raúl Omar Villarreal, Efraín Pérez, Sean O’Brien y José Ernesto Medellín.

El sexto participante, Venancio Medellín, hermano menor de José Ernesto, quien entonces tenía 14 años de edad, fue sentenciado a 40 años de prisión.

En junio de 2005, Raúl Omar Villareal y Efraín Pérez, recibieron la conmutación de sus sentencias a cadena perpetua, ya que tenían 17 años cuando cometieron el crimen y eran menores de edad.

Sean O’Brien fue ejecutado el 11 de junio de 2006, mientras que Peter Cantú y José Ernesto Medellín, permanecen en el pabellón de la muerte.

Sin embargo, Medellín podría convertirse el próximo martes en el segundo en ser ejecutado por el homicidio de las adolescentes.

Sólo otro crimen en Texas ha recibido más sentencias de pena de muerte que en el caso de las adolescentes Elizabeth Peña y Jennifer Ertman.

Se trata del homicidio del policía Aubrey Hawkins, ocurrido el 24 de diciembre de 2000, por el cual se condenó a la pena capital a seis de los siete hombres que participaron en el crimen.

El grupo, conocido como Texas Seven, se había escapado días antes de una prisión en el sur de Texas. Hawkins murió al tratar de detenerlos cuando estos salían de una tienda deportiva donde habían robado armas.

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