Se alista Texas a ejecutar a otro ciudadano extranjero este jueves

Dallas.- Texas se alista a ejecutar al segundo ciudadano extranjero en las últimas 48 horas, al programar para este jueves la pena capital del hondureño Heliberto Chi, por el homicidio de su ex patrón Armand Paliotta en 2001.

Al igual que el mexicano José Ernesto Medellín, ejecutado la víspera mediante inyección letal, Chi argumenta que se violaron sus derechos como extranjero, establecidos en la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares de 1963.

La convención es un tratado internacional que establece el compromiso de que cuando un ciudadano extranjero es detenido, la persona debe ser notificada sin retraso de su derecho a contactar a las autoridades consulares de su país.

“Nadie le dijo al señor Chi que tenía derecho a un funcionario consular y nunca se le informó”, dijo Wes Ball, abogado de Chi.

El martes, las autoridades de Texas ejecutaron a Medellín pese a que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya había ordenado la revisión del caso de Medellín y la de otros 50 mexicanos, por la violación de sus derechos a recibir asistencia consular.

La ejecución del mexicano dejó sin esperanzas de que prosperen los argumentos presentados por los abogados de Chi para frenar su ejecución, que estuvo a punto de ser consumada el año pasado.

Texas tenía programado aplicarle la inyección letal el 3 de octubre de 2007 pero una apelación de último memento interpuesta por sus abogados logró suspenderla.

Chi apeló entonces su ejecución bajo el argumento de que el proceso de aplicación de la pena de muerte mediante inyección letal constituye un castigo cruel e inhumano.

La Corte Federal de Apelaciones del Quinto Circuito dispuso posponer la ejecución del hondureño en tanto Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos dictaminaba sobre la constitucionalidad del método de ejecución.

El análisis de la Suprema Corte condujo de hecho a una moratoria de facto de siete meses a las ejecuciones en Estados Unidos.

Sin embargo, en marzo, la máxima instancia judicial declaró constitucional el método de la inyección letal y las ejecuciones se reactivaron.

Chi, de 29 años de edad, originario de San Pedro Sula, Honduras, fue condenado a muerte por el homicidio a balazos de Armand Paliotta, de 56 años de edad, durante un asalto a una tienda de ropa en Arlington, un suburbio de Dallas, el 24 de marzo de 2001.

El hondureño había trabajado meses atrás en esa tienda y aprovechando sus conocimientos del lugar, intentó robarla en compañía de un cómplice.

De acuerdo con las autoridades, el centroamericano entró a la tienda cuando estaba cerrada, robó el establecimiento y le disparó a Paliotta en la espalda.

Otro empleado del lugar, Adrián Rojas, también resultó lesionado, pero sobrevivió y testificó contra Chi.

El hondureño podría convertirse este jueves en el segundo de su nacionalidad en ser ejecutado en Estados Unidos en 10 años luego de que las autoridades en Arizona aplicaran la inyección letal a Roberto Villafranca en 1998.

Además de Chi, otros tres ciudadanos hondureños están sentenciados a muerte en este país.

Confían en que nuevos recursos detengan ejecución de hondureño en EU

Tegucigalpa.- El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, Ramón Custodio, externó el miércoles su esperanza en que la defensa del hondureño Heriberto Chi en Estados Unidos logre detener el cumplimiento de la pena de muerte a la que fue condenado en 2001.

Custodio dijo a su regreso del estado de Texas -donde la ejecución de Chi está programada para la tarde de este jueves- que un nuevo recurso se introdujo ante la Corte de Austin, luego que la Corte Penal de Dallas rechazó la solicitud para suspender la ejecución.

“Estamos esperando la respuesta de la Corte de Austin, y si es negativa, se apelará ante la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos”, detalló el dirigente humanitario.

Custodio viajó el lunes pasado a Texas para acompañar al director de Asuntos Consulares del Ministerio de Relaciones Exteriores, Ramón

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