Texas ejecuta a segundo preso hispano en menos de dos días

Dallas.- El hondureño indocumentado Heliberto Chi fue ejecutado el jueves mediante inyección letal por autoridades carcelarias de Texas, en la segunda pena de muerte aplicada a ciudadanos hispanos esta semana.

Chí fue declarado muerto a las 18:25 horas de este jueves (00:25 GMT del viernes) nueve minutos después de que se le comenzó a inyectar la dosis letal de drogas en la cámara de la muerte de la Unidad Carcelaria Walls, en Huntsville, a unos 250 kilómetros al suroeste de Dallas.

“Dios perdónalos, recibe mi espíritu”, dijo Chi en inglés en el inicio de su última declaración, momentos antes de morir. Luego en español, se despidió de un amigo que atestiguaba la ejecución, diciéndole que le quería y que apreciaba el trabajo que había hecho.

Chi de 29 años, originario de San Pedro Sula, Honduras, fue sentenciado a la pena de muerte por el homicidio a balazos de Armand Paliotta, de 56 años, durante un asalto a una tienda de ropa en Arlington, un suburbio de Dallas, el 24 de marzo de 2001. Chi había trabajado meses atrás en esa tienda y aprovechando sus conocimientos del lugar intentó robarla con un cómplice.

Los dos hijos de Paliotta atestiguaron también la aplicación de la sentencia a través de una ventana en un pequeño cuarto anexo a la cámara de la muerte.

Noventa minutos antes de la ejecución, la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos, desechó la última apelación de los abogados de Chi con el argumento de que se violaron sus garantías al no ser notificado su derecho a buscar ayuda de su país luego de ser detenido.

La ejecución fue la segunda de un extranjero esta semana en Texas y la sexta realizada en la entidad este año.

El mexicano José Ernesto Medellín fue ejecutado el martes, luego de que la Suprema Corte de Justicia rechazara los mismos argumentos expuestos por Chi con base en la Convención de Viena de 1963. Según esta previsión, los extranjeros deben ser informados de su derecho a recibir ayuda de las autoridades de su país cuando son detenidos.

Sin embargo, el caso de Chi era ligeramente diferente. Sus abogados agregaron en la última apelación el hecho de que Estados Unidos mantiene un tratado por separado con Honduras designado a asegurar que sus respectivos ciudadanos tengan acceso a la ayuda de su nación.

Los abogados invocaron en la apelación el Tratado Bilateral de Amistad, Comercio y Derechos Consulares entre Honduras y Estados Unidos, firmado en 1927. Chí se convirtió este jueves en el segundo hondureño en ser ejecutado en Estados Unidos, luego de que las autoridades en Arizona aplicaran la inyección letal a Roberto Villafranca en 1998.

Además de Chi, otros tres ciudadanos hondureños están sentenciados a muerte en este país.

NOTIMEX

You must be logged in to post a comment Login